El alero de Denver Nuggets, Aaron Gordon, ha vuelto a los entrenamientos después de enfrentar laceraciones en la cara y la mano derecha causadas por un encuentro con un perro de la familia en la celebración de la Navidad. En declaraciones a The Denver Post, expresó su optimismo y confirmó su disposición para regresar al juego en el próximo enfrentamiento en casa contra Charlotte Hornets el lunes, aunque su presencia está oficialmente en duda.
"Me encantan los perros. Crecí con perros toda mi vida", compartió Gordon con el periódico. "Pero como estamos tanto tiempo de viaje, mi padre cuida de él, así que realmente no puedo entrenarlo como necesito que sea. Pero me siento bien. Todo va bien".
Gordon se perdió los dos últimos partidos de NBA debido a sus lesiones. Su retorno sería una inyección de energía para los Nuggets, ya que ha sido un componente vital del equipo con un promedio de 13,6 puntos y 6,9 rebotes por partido en la actual temporada.
En el enfrentamiento contra Golden State Warriors en el día de Navidad, Gordon demostró su impacto al contribuir con 16 puntos y 10 rebotes en la victoria por 120-114. Su versatilidad en ambos extremos de la cancha es una fortaleza para los Nuggets, y su regreso será bienvenido en un momento crucial de la temporada.
En busca de volver a lo más alto
Aaron Gordon y los Nuggets tienen ahora la tarea de volver al segundo puesto de su Conferencia después de perderlo esta madrugada por culpa de la victoria de Oklahoma City Thunder contra Brooklyn Nets. Ambas franquicias buscan seguir la estela de Minnesota Timberwolves por el liderato del Oeste.