Toronto Raptors sufrió un revés significativo en su búsqueda por remontar su situación y competir por el play-in después de que su estrella emergente, Scottie Barnes, se fracturara el tercer metacarpiano de la mano izquierda durante el partido del viernes por la noche contra Golden State Warriors. La lesión de Barnes, anunciada por el equipo después de la derrota en casa por 120-105, deja a los Raptors sin su estrella en un momento crucial de la temporada.
La lesión de Barnes ocurrió al final de la primera mitad del partido cuando intentaba bloquear un disparo y golpeó su mano contra el aro. Aunque inicialmente continuó jugando, fue sustituido poco antes del descanso y se dirigió directamente a los vestuarios para recibir tratamiento. Kelly Olynyk comenzó el tercer cuarto en lugar de Barnes, mientras el equipo aguardaba noticias sobre la gravedad de la lesión.
Tras el partido, el entrenador de los Raptors, Darko Rajakovic, informó a los periodistas NBA que Barnes estaba siendo evaluado y poco después el equipo confirmó el diagnóstico de fractura del tercer metacarpiano. Esta lesión llega en un momento desafortunado para Barnes, quien venía de una racha impresionante de cinco dobles-dobles consecutivos.
Unos números muy positivos en un equipo que no arranca
Antes de la lesión, Barnes había sido una fuerza dominante para Toronto, promediando 20 puntos, 8.3 rebotes y 6.1 asistencias por partido. Su versatilidad en ambos extremos de la cancha y su capacidad para contribuir en múltiples aspectos del juego lo habían convertido en un jugador clave para los Raptors, que ahora prácticamente dicen adiós a cualquier posibilidad de alcanzar esa 10ª posición de la Conferencia Este.
La ausencia de Barnes representará un desafío significativo para los Raptors, ya que buscan asegurar un lugar en el play-in en una conferencia altamente competitiva. Tras la derrota contra los Warriors, poseen un récord de 22-38 en la 12ª posición del Este, lejos del 26-33 de Atlanta Hawks (10º).