Dallas Mavericks necesita tomar decisiones drásticas que impidan a Boston Celtics estan tan cómodo como en el primer partido de las Finales NBA 2024. El staff técnico de Jason Kidd tiene un gran camino por delante y habrá de fijarse objetivos claros que den más opciones de éxito al equipo liderado por Luka Doncic.
Una absoluta calamidad, un fallo colectivo en todos los ámbitos del juego que no puede volver a repetirse. Así es como se puede definir lo sucedido en el primer partido de las Finales NBA 2024 para unos Dallas Mavericks que necesitan, cuanto menos, mejorar su imagen en el próximo encuentro. Ya estarán trabajando a destajo Jason Kidd y su equipo en detectar la manera de atacar con fluidez para evitar que las defensas individuales planteadas por Mazzulla sigan haciendo mella.
Fue este el principal problema de un equipo que vio cómo en todos los emparejamientos, tenían ventaja los defensores. Mover el balón con más rapidez, ser agresivos de cara al aro y acertar con tiros liberados debe ser el mantra de un equipo que se quedó en un pobre 25,7% de acierto en triples, algo inasumible para poder vencer. Aunque el dato más sangrante fue el de las asistencias ya que tan solo repartieron 9 los tejanos, por los 23 de unos Celtics pletóricos en todos los ámbitos. Dallas Mavericks necesita reaccionar y no basándose solo en sus estrellas, sino en el colectivo.