Los Boston Celtics lograron una victoria crucial de 105-98 sobre los Dallas Mavericks en el segundo partido de las Finales de la NBA, llevándose una ventaja dominante de 2-0 en la serie. Sin embargo, la victoria no estuvo exenta de polémica, ya que una jugada clave en los últimos momentos del partido dejó a muchos preguntándose si los árbitros omitieron una falta que podría haber beneficiado significativamente a los Mavericks.
A menos de un minuto para el final del partido, Derrick White y Jaylen Brown de los Celtics persiguieron a P.J. Washington de Dallas en un intento de bandeja que fue taponado por White. Esta jugada, que habría reducido la ventaja de Boston a solo tres puntos, generó controversia, ya que pareció que Brown pudo haber cometido una ligera falta al empujar a Washington. No obstante, los árbitros decidieron no intervenir y dejar que el juego continuara, lo que permitió a los Celtics asegurar la victoria.
El entrenador de los Mavericks, Jason Kidd, ofreció una opinión sincera sobre la jugada cuando se le preguntó al respecto después del partido. "Pareció falta. Pero no fue pitada, así que no fue falta", afirmó Kidd, reflejando la frustración del equipo de Dallas ante la decisión arbitral.
Un momento clave
La controversia en torno a esta jugada crucial dejó a los Mavericks en una situación difícil, especialmente al considerar que el marcador podría haber sido mucho más cerrado en los momentos finales del encuentro. A pesar de este desafortunado desenlace, los Mavericks buscarán recuperarse cuando reciban a los Celtics para el tercer partido, programado para la noche del miércoles a las 8:30 p.m. ET.
El enfrentamiento en Dallas será una oportunidad para que los Mavericks luchen por mantenerse en la serie y eviten que los Celtics tomen una ventaja casi insuperable de 3-0. La tensión y la emoción continuarán en esta intensa batalla por el campeonato de la NBA.