Hay una razón evidente por la que las entradas están por las nubes. El partido de este domingo entre los New York Knicks y Los Angeles Lakers puede formar parte de la historia de la NBA. El Madison Square Garden podría acoger el último encuentro de LeBron James en el escenario más icónico del baloncesto.
Los Knicks, que llegan con una racha de cinco victorias consecutivas, reciben a unos Lakers marcados por la incertidumbre en torno al futuro de su gran estrella. LeBron será agente libre al final de la temporada y, a día de hoy, no ha confirmado si seguirá jugando, si continuará en Los Ángeles o si abrirá un nuevo capítulo en otro destino.
Esa duda ha tenido un impacto directo en el mercado. Según TickPick, el precio medio de reventa para el partido es de 912 dólares, lo que lo convierte en el encuentro de la NBA más caro desde el último partido de Kobe Bryant en 2016. El precio mínimo de entrada se sitúa en 455 dólares.
En el vestuario de los Knicks hay voces que conocen bien lo que significa compartir equipo con LeBron. Josh Hart jugó una temporada con él en los Lakers, mientras que Mike Brown fue su entrenador durante cinco campañas en su primera etapa en Cleveland.
“Fue una experiencia muy buena”, explicó Hart a The Post. “Aprendí mucho en la pista, sobre cómo ejecutar, pero también sobre cómo cuidar el cuerpo y prepararlo para una temporada de más de 82 partidos. Si este es su último partido en el MSG, hablamos de una carrera histórica. Ojalá no se vuelva loco delante de la ciudad y del Garden”.
Hart también tuvo una petición clara para la afición neoyorquina. “Obviamente, deberían darle una buena ovación”, señaló.
Mike Brown, que alcanzó unas Finales de la NBA junto a LeBron en la temporada 2006-07 antes de caer barridos ante los Spurs, también destacó la dimensión del jugador. “Tiene que ser, si no lo es, uno de los tipos más inteligentes con los que he estado, en cuanto a lectura del juego y sensaciones”, afirmó. “Seguro que está entre los tres mejores en ese aspecto. Un talento increíble, una persona increíble. Ha hecho mucho por la comunidad y mucho por la NBA”.
LeBron, que a sus 41 años disputa su temporada número 23 en la liga, siempre ha tenido una relación especial con el Madison Square Garden. Lo ha definido como su “patio de recreo favorito”, llegó a autoproclamarse el Rey de Nueva York y ha dominado durante años el llamado World’s Most Famous Arena. En 32 partidos allí, su balance es de 24 victorias y 9 derrotas.
Su historial incluye actuaciones memorables: 50 puntos en 2008, 52 en 2009, un triple-doble en 2010, otro en 2023 y muchas más noches destacadas. “No puedo decir que esto sea como cualquier otro partido fuera de casa”, dijo en su día. “Porque esto es la Meca”.
Esta semana, LeBron se mostró visiblemente emocionado cuando los Cavaliers le rindieron homenaje con un vídeo en lo que también podría haber sido su último partido en Cleveland. Tras Cleveland y Miami, el Madison Square Garden es el escenario más simbólico en el que podría estar viviendo su despedida como visitante esta temporada.
El complicado año de los Lakers
Mientras tanto, la campaña de los Lakers sigue marcada por la irregularidad. Luka Doncic se ha convertido en el principal rostro de la franquicia y LeBron ha pasado a ser el tercer máximo anotador del equipo, por detrás incluso de Austin Reaves. Aun así, sus números siguen siendo sólidos: 21,9 puntos, 6,6 asistencias y 5,8 rebotes por partido.
Cifras más que notables para un jugador de 41 años que, una vez más, está a punto de convertir una noche en el Madison Square Garden en algo que va mucho más allá de un simple partido.