Todo lo que no sea un oro olímpico para el equipo de baloncesto de Estados Unidos sería una de las grandes sorpresas de los Juegos Olímpicos París 2024. La pléyade de estrellas con que se presenta el combinado del país norteamericano deja poco margen para pensar que puede haber sorpresas, pero tendrán algunos competidores duros.
Muchos se preguntan si habrá algún encuentro en el que se presente como factible el escenario de una derrota del Dream Team 2.0. Hay tantos argumentos ofensivos y defensivos en el equipo estadounidense que parece imposible que alguien pueda hacerles frente, pero no conviene subestimar a los rivales. En la fase de grupos, tanto Puerto Rico como Sudán del Sur deberían claudicar sin remedio ante la potencia de los estadounidense, pero será interesante calibrar su estado de forma con la resistencia que pueda presentar Serbia en el primer partido del campeonato para ambos.
De cara ya a los cruces de cuartos de final, semifinal y final, hay tres selecciones que parecen estar un peldaño por encima respecto a opositoras de Estados Unidos, como son las de Canadá, Francia y Alemania. Numerosos jugadores NBA con rol principal allí, en el caso de los dos primeros, y una sensación de equipo bien compenetrado en el de los teutones, pueden generar problemas a los estadounidense, que no deberían contemplar ni un mínimo de relajación si no quieren sufrir una debacle histórica.