La salida del equipo de un pilar fundamental el pasado año como fue Isaiah Hartenstein, deja a New York Knicks con muchas incógnitas respecto al juego interior. Tom Thibodeau y la gerencia de los neoyorquinos manejan diversos escenarios que conviene repasar para entender la enorme necesidad de hacer algún movimiento.
Resulta complicado encontrar la manera de que todas las piezas del puzzle encajen a la perfección y no haya ninguna fuente de incertidumbre. Bien lo saben en New York Knicks, que a pesar de haber hecho grandes movimientos, como el fichaje Bridges y la construcción de una clara identidad colectiva, siguen teniendo algunas posiciones que generan inquietud. La principal se da en el juego interior ya que no se acaban de fiar de Mitchell Robinson, y menos aún de un Randle al que no descartan traspasar y que no perciben como un 5 en su esquema de juego.
Así las cosas, una solución de urgencia si no se pudieran hacer fichajes sería probar con Julius ahí, pero se intentará evitar eso. Para lograrlo, se barajan fichajes de distinto rango, con jugadores que van desde Larry Nance Jr y Robert Williams II, a nombres ilustres que podrían salir de sus equipos mediada la temporada si la situación de éstos no es la ideal, como Yusuf Nurkic o Draymond Green.