El peligro de acumular estrellas en un equipo es tener que sacrificar a alguna de ellas y la elegida fue Jayson Tatum. Un referente absoluto de un equipo campeón como son los Celtics se ha visto ninguneado por Steve Kerr en el Dream Team de París 2024 y la polémica se ha avivado desde su entorno más inmediato.
Cuando se es el mejor jugador de un equipo campeón, no se puede concebir acudir a un torneo y no tener apenas protagonismo, pero tampoco verse fuera de todas las quinielas para ser MVP o no recibir el crédito que merece por su juego y evolución. Todo eso le ha ocurrido en los últimos años a Jayson Tatum, siendo su papel en los Juegos Olímpicos París 2024 la gota que ha colmado el vaso. Steve Kerr decidió utilizarle poco, recluyendo al banquillo a un jugador colosal que no puede aceptar ese rol tan secundario.
Libre de lesiones, tal y como atestigua su entorno, que considera "inaceptable" el nulo protagonismo de Jayson Tatum, esto puede tener consecuencias. Lo más lógico sería que no volviera a acudir a la llamada de USA Basketball, pero tampoco es descartable que, ya con un anillo bajo el brazo, decida ser más individualista e intentar ganarse el respeto de una NBA que nunca le ha tenido en la consideración que merece, posiblemente, debido a su visión colectiva del juego.