Los playoffs de la NBA forman parte del territorio habitual de LeBron James, pero esta vez llegan con un componente completamente distinto. Cuando Los Angeles Lakers arranquen su serie de primera ronda ante los Houston Rockets, el veterano igualará a Karl Malone y John Stockton con 19 apariciones en postemporada, una cifra histórica. Sin embargo, el foco no está solo en el récord, sino en algo mucho más personal: compartir cancha con su hijo, Bronny James.
A sus 41 años, LeBron afronta esta eliminatoria con una motivación especial. Tras el entrenamiento del jueves, dejó claro lo que significa este momento en su carrera:
"Estar en la pista con él es lo mejor que me ha pasado en mi carrera, por encima de todo lo que he logrado. El hecho de que se haya puesto en posición de que su número pueda ser llamado en un partido de playoffs es algo bastante increíble y muy especial teniendo en cuenta las circunstancias de los últimos años. Se lo ha ganado, lo merece y estará preparado".
Bronny, por su parte, ha ido ganando espacio en la rotación de los Lakers en el tramo final de la temporada, especialmente tras las lesiones de Luka Doncic y Austin Reaves. En los últimos seis partidos firmó 7,2 puntos con buenos porcentajes de tiro, consolidando su crecimiento en su segunda temporada.
El joven base no esconde lo que supone este salto competitivo:
"Es lo que siempre he querido. Mi sueño es jugar los playoffs. No pude jugar en marzo, así que esto es un escenario aún mayor, y estoy completamente emocionado de salir ahí con mis compañeros".
Su camino hasta aquí no ha sido sencillo. Se perdió el tramo decisivo en la G League con South Bay Lakers por su llamada al primer equipo, tampoco disputó el March Madness en su etapa universitaria con USC, y el año pasado apenas tuvo minutos testimoniales en dos partidos de playoffs. Aun así, su progresión es evidente: ha mejorado sus números y, sobre todo, su impacto en el juego.
El técnico JJ Redick ha reforzado esa idea en los días previos al inicio de la serie:
"Vamos a necesitar a todos para esta serie. Cuando tienes bajas, tiene que estar preparado. Creo que Bronny ha mejorado mucho. Confiamos en él. Soy creyente en su tiro por lo que ha demostrado en la G League en los últimos dos años. Ha mejorado muchísimo en defensa, tanto en la colocación con balón como sin él".
Mientras tanto, LeBron mantiene su enfoque habitual de cara a los playoffs, donde la exigencia táctica se multiplica:
"No cambia nada para mí de la temporada regular a los playoffs salvo tener un enfoque aún mayor. Lo único que cambia es que sabes que vas a jugar contra el mismo equipo al menos cuatro veces, así que tienes que centrarte en ellos, entender aún más sus tendencias y ser más minucioso".
Mentalidad de Bronny James
Esa mentalidad es precisamente la que ha calado en Bronny, que reconoce el peso de la experiencia de su padre dentro del vestuario:
"Ha estado en playoffs no sé cuántas veces. Ha ganado series, ha ganado Finales. Creo que tenemos que tener la mente y los oídos abiertos y escuchar todo lo que dice porque es quien más sabe. Solo lo dice porque quiere ganar, y nos va a ayudar a hacerlo. Tenemos que escucharle".