A pesar de que las grandes opciones de incorporar a una estrella se han volatilizado, en las oficinas de Golden State Warriors siguen trabajando en busca de algún fichaje que dé un salto cualitativo al equipo y permita soñar con que Curry sume un nuevo anillo de campeón. Se barajan dos opciones principales, en estos momentos, según rumores NBA.
Se percibe cierta tensión en torno a la inactividad en el mercado de fichajes de Golden State Warriors. Un equipo como éste, con Stephen Curry en las últimas etapas de su carrera, no puede permitirse medias tintas y ha de ir a por todas para construir un equipo con visos de ser campeón. Sin embargo, su negativa a prescindir de Podziemski ha sido un obstáculo en algunas negociaciones. No pierden la fe y creen que no hace falta un All Star para mejorar sustancialmente, sino un jugador de rol y clase media-alta de la liga.
Ciñéndose a ese parámetro, manejan dos nombres por encima del resto. El primero de ellos es Brandon Ingram, cuyo estatus en la NBA ha bajado considerablemente, pero sigue siendo un jugador tremendamente talentoso y útil en ataque, que podría desempeñar un rol similar al de Wiggins en el último anillo. Además, con un perfil algo más defensivo y abriendo la cancha para lanzamiento exterior, se encuentra un Dorian Finney-Smith que gusta mucho a Kerr.