La derrota del Real Madrid el pasado domingo 22 de septiembre en la final de la Supercopa Endesa por 80-90 ante un poderoso Unicaja ha dejado entrever que la plantilla del equipo blanco se ha debilitado en este mercado. La retirada de las leyendas Rudy Fernández y Sergio Rodríguez, el regreso de Guerschon Yabusele a la NBA y la salida de Vincent Poirier rumbo al Anadolu Efes han generado un vacío en las filas de Chus Mateo que, por el momento, las nuevas incorporaciones no consiguen llenar.
Las llegadas de Serge Ibaka, Usman Garuba, Andres Feliz y Xavier Rathan-Mayes no parecen suficientes como para elevar el nivel de juego del equipo blanco y situarlo como favoritos contra rivales de la Liga Endesa y mucho menos de una Euroliga cada vez más competitiva.
La directiva y el técnico madridista deberán sondear el mercado y sumar lo más pronto posible la pieza que les ayude a recuperar el estatus de favorito en todas las competiciones. Jugadores estrella como Evan Fournier, Cedi Osman y Davis Bertans sonaban con fuerza para unirse al proyecto del Real Madrid, pero tanto Olympiacos, Panathinaikos como Dubái respectivamente se adelantaron en sus fichajes.
"Necesitamos más jugadores para afrontar las brutales demandas físicas de una temporada con 90 partidos" adelantó Chus Mateo.
La verdad es que un fichaje estrella no solo devolvería la ilusión a la afición, sino que también restablecería al equipo como uno de los principales contendientes a nivel europeo.