Pocas franquicias hay en la actual NBA que cuenten con una mezcla tan prometedora entre jóvenes valores al alza y jugadores experimentados tremendamente competitivos. Houston Rockets tiene todo lo necesario para explorar sus límites y demostrar que está en disposición de luchar por grandes objetivos este próximo curso.
Resulta inevitable no soñar con que Houston Rockets protagonice una de esas historias de superación absoluta en torno a cualquier expectativa que pueda haber sobre su rendimiento. La manera en que terminó la pasada temporada este grupo fue más que prometedora, percibiéndose un incremento notorio en la madurez de jugadores como Jalen Green, Jabari Smith, Alperen Sengun o Amen Thompson. Se espera que Cam Whitmore dé un paso adelante esta campaña, pero sobre todo, hay esperanzas de que la identidad de equipo construida el pasado año dé sus frutos.
Con unos jóvenes más rodados, la influencia de jugadores como Fred VanVleet, Dillon Brooks, Jeff Green y Steven Adams puede ser mucho más efectiva. Todo lo que no sea meterse en postemporada parece ahora mismo inasumible, pero es que hay esperanzas reales de que este equipo se meta entre los mejores del Oeste y pueda luchar por ganar eliminatorias de playoffs. Algo importante se está gestando en Houston Rockets y queda menos para comprobar si trasladan los mejores sensaciones imaginables a la realidad.