El ruido mediático que rodea siempre a una franquicia como Los Angeles Lakers es este curso mucho mayor. JJ Redick suscitó muchas dudas con su fichaje como entrenador novel, pero el buen inicio del equipo, con unos inconmensurables Lebron James y Anthony Davis, está haciendo que los más optimistas sueñen con grandes éxitos. ¿Cuál es la realidad?
Hay que ser prudentes. En una temporada de 82 partidos, no se pueden sacar conclusiones después de los seis primeros. Si bien es cierto que tener un balance de 4-2 y transmitir las buenas sensaciones de las que hacen gala en cada partido es algo muy ilusionante, lo cierto es que esto ha venido dado por un rendimiento estelar de Lebron James y Anthony Davis, algo difícil de sostener en el tiempo. Reaves y Russell siguen sin ser jugadores dominantes y asumir alguno de rol de tercera espada, o incluso segunda, y desde el banquillo no hay demasiados motivos para soñar.
Anthony Davis & LeBron James continue their hot starts to the 2024-25 season as the @Lakers get win No. 4! 🌟
— NBA (@NBA) November 2, 2024
AD: 38 PTS, 11 REB, 3 STL, 2 BLK
LBJ: 27 PTS, 10 AST, 6 REB, 0 TO pic.twitter.com/ulBDzXb5Ti
- Los Lakers tienen una dependencia problemática de Lebron James y Anthony Davis
Si bien es cierto que el rookie Dalton Knecht está ayudando y que la implicación defensiva de Gabe Vincent es importante, Los Angeles Lakers pueden enfrentarse a un abismo en cuanto lleguen los problemas físicos de Anthony Davis y en el momento en que Lebron James tenga que bajar la intensidad para preservar su cuerpo. Se hace necesario un traspaso de enjundia que dé el impulso necesario al equipo para aguantar como candidatos a algo. Ya el pasado año empezaron bien, ganando el In-Season, pero luego sufrieron un desplome, escenario que podría ser similar este curso si no se toca la plantilla.