Era un equipo construido para grandes cotas de éxito, pero se encuentra sumido en una crisis de juego, resultados e identidad. Hay una impotencia absoluta en el seno de Sacramento Kings para resolver una situación crítica, después de ver cómo la gran apuesta de fichar a DeMar DeRozan ha salido muy mal. ¿Qué puede ocurrir en el equipo?
La competencia es tan feroz en la Conferencia Oeste que, el mínimo despiste, puede costar muy caro. Todo se complica ya a límites insospechados si el equipo no se encuentra a sí mismo y nada funciona, como ocurre con Sacramento Kings. La dupla De´Aaron Fox y Domantas Sabonis se vio reforzada a inicios de curso con DeMar DeRozan, suprimiendo profundidad y experiencia en la plantilla. Nadie podía esperarse que el talentoso escolta rindiera a un nivel tan bajo y que su fichaje rompiera totalmente el estilo de juego y química del vestuario.
Resulta muy difícil pensar que Sacramento Kings puede remontar esta situación, y más cuando Fox ya ha mostrado su desasosiego por la situación, dejándose querer para un eventual traspaso. Falta mordiente defensiva, jugadores que puedan abrir la cancha con eficacia y hombres que amenacen en ataque más allá de la conexión entre De´Aaron Fox y Domantas Sabonis. Todo tendrá que cambiar radicalmente en poco tiempo si no queremos asistir a una demolición del proyecto de los californianos.