Fantástica victoria de Oklahoma City Thunder en el Garden ante Boston Celtics por 118-112 que deja muy a las claras, sobre todo para los que siguen insistiendo en que no son los claros favoritos, que a día de hoy son de largo el mejor equipo del Oeste y un claro favorito para ganar la NBA.
También quedó claro que Shai Gilgeous-Alexander merece el MVP más allá de que Nikola Jokic sea el mejor jugador del mundo. Su campaña unida al récord de OKC le hace merecer el galardón, más con actuaciones como las de ayer en el Garden de dominio total del duelo: 34 puntos, 7 asistencias y haciendo mucho daño a sus rivales.
Estuvo acompañado por un gran Chet Holmgren, que finalizó con 23 unidades y 15 rebotes. Isaiah Hartenstein salió desde el banco en esta ocasión en una decisión que podría ser importante de cara a los playoffs por parte de Mark Daigneault.
En los Celtics de nada valieron los 33 puntos de Jayson Tatum, los 22 de Derrick White y los 18 de Al Horford. Estuvo mal en ataque Jaylen Brown (10 puntos y 0 de 5 en triples) y no pudo parar a Shai en defensa.