Los sueños no se prolongan demasiado y es necesario disfrutar de ellos por su carácter temporal. Boston Celtics tiene asumido que no podrá sostener el volumen de gastos que tiene con la actual plantilla, por lo que conseguir un segundo anillo este curso se antoja prioritario para ellos. Han asumido que será imposible pagar los 445 millones de dólares que tienen proyectos para la 2025/26, incluyendo impuestos de lujo y multas.
El nuevo dueño de Boston Celtics ha desembolsado una cantidad astronómica por hacerse con el equipo y no parece sencillo que pueda mantener el bloque actual, por el desembolso económico que ello supone. Renovaciones de contratos con jugadores que se han convertido en capitales, como Pritchard, y prolongaciones de contratos de estrellas, dificultan sobremanera que el bloque se mantenga. Desde la gerencia de los de Massachussets tienen claro qué dos estrellas podrían salir del equipo para sanear las arcas.
Se intuye una merma de competitividad extrema ya que los elegidos son Kristaps Porzingis y Jrue Holiday. Si bien es cierto que el letón parece más sustituible, el hecho de desprenderse del base experto defensor no parece una buena idea. Tendrán que fiar toda esta labor a Derrick White y confiar en poder hacer algunas incorporaciones a buen precio que atenuen el impacto de estas dos bajas. La decisión no está tomada oficialmente, pero parece inevitable para Boston Celtics.