Mercado NBA: Giannis Antetokounmpo es el primer dominó que debe caer. Hasta ahora, el griego no se ha reunido con la directiva —y probablemente también con la propiedad— de los Milwaukee Bucks para tomar una decisión sobre su futuro. Mientras eso no ocurra, el resto del mercado se mantiene en pausa y jugadores como Kevin Durant deberán esperar antes de moverse.
Así lo explicó Marc Stein en su última columna en Substack: “Se mantiene la expectativa de que Durant terminará en el mercado de traspasos durante esta postemporada, pero eso probablemente no ocurra hasta que haya claridad sobre si Giannis Antetokounmpo seguirá en Milwaukee o buscará un traspaso”.
La lógica es clara. Los equipos que podrían estar interesados en adquirir a Kevin Durant, de 37 años, preferirían apuntar primero a Antetokounmpo, quien a sus 30 años sigue en su mejor momento. Por eso, muchas franquicias están aguardando la decisión del griego antes de moverse en otra dirección.
Si su prioridad es ganar, podría presionar para un traspaso hacia equipos como Houston o San Antonio, donde elevaría inmediatamente a la franquicia al estatus de contendiente. Además, ambas organizaciones tienen el capital humano y los activos del draft para hacer una oferta atractiva. No obstante, eso implicaría mudarse al saturado Oeste.
Y ese Oeste está repleto de obstáculos. Un eventual equipo de los Rockets con Antetokounmpo tendría que enfrentar a unos Thunder que ganaron 68 partidos y seguirán intactos, a Nikola Jokic y unos Nuggets con mayor profundidad, a Luka Doncic y LeBron James posiblemente reforzados con un pívot real en Los Ángeles, a Stephen Curry junto a Jimmy Butler en Golden State, a unos Timberwolves que han llegado a dos Finales del Oeste consecutivas con un Anthony Edwards al alza, sin olvidar a Victor Wembanyama y los Spurs, Ja Morant con los Grizzlies, James Harden con los Clippers, y la lista continúa.
Frente a ese panorama, Antetokounmpo podría inclinarse por seguir en el Este. Más aún considerando que Boston afrontará gran parte de la próxima campaña sin Jayson Tatum. Pero incluso si se va al Este —a Brooklyn, Nueva York, Toronto, Cleveland u otro equipo—, el precio del traspaso vaciaría su nuevo equipo de piezas clave. Terminaría en una situación similar a la que ya vive en Milwaukee: una superestrella en busca de un anillo, pero rodeada por un plantel insuficiente.