No dan puntada sin hilo en la gerencia de Boston Celtics, afrontando una etapa de reconstrucción temporal. Jayson Tatum no volverá a competir hasta la temporada 2026/2027 y será ahí cuando quieran volver a ser competitivo. Por eso, estarían dispuestos a apostar por Damian Lillard, otro jugador con una grave lesión que le impedirá competir el próximo curso.
El barbecho es la técnica agrícola consistente en dejar las tierras de cultivo sin actividad durante un año, para que la siguiente cosecha sea más productiva. Eso es lo que aplicará Boston Celtics para la próxima temporada, habiéndose deshecho de algunos de sus principales jugadores con el anhelo de sanear cuentas, desarrollar jóvenes y poder afrontar el asalto al anillo en 2027, cuando esté recuperado Jayson Tatum.
En esa línea argumenta se enmarca el objetivo de reclutar a Damian Lillard. Cobra poco, puede elegir él su propio destino, está fuera de dudas su talento y competitividad... Todo eso son ventajas, pero lo que juega en contra es saber cómo volverá tras su lesión de Aquiles, la misma que sufre el propio Tatum. Boston Celtics podría encontrarse poniendo todas sus esperanzas en dos jugadores que salen de una grave lesión, con la incertidumbre que ello genera.