Turquía volvió a escribir una página dorada en su historia reciente al clasificarse para los cuartos de final del Eurobasket por primera vez desde 2009. El equipo otomano superó a una combativa Suecia (82-79) en un partido lleno de tensión y emoción hasta el último segundo, en el que volvió a emerger la figura de Alperen Sengun.
El pívot de los Houston Rockets se consagró como líder indiscutible con una actuación sobresaliente: 24 puntos, 16 rebotes y 6 asistencias para un total de 34 de valoración. Números que consolidan su condición de aspirante al MVP del torneo y que lo confirman como una de las grandes estrellas en la escena FIBA.
El encuentro comenzó con sorpresa. Turquía, hasta ahora invicta en el campeonato, salió a la pista con una relajación peligrosa. Suecia lo aprovechó con un juego fluido, acertado en el tiro y liderado por Pelle Larsson y Ludde Hakanson, que firmaron un primer cuarto sobresaliente para poner a su selección por delante (20-23). Osman, con 11 puntos iniciales, mantuvo a flote a los turcos, pero sus tres faltas rápidas lo condenaron al banquillo durante gran parte de la primera mitad. Eso se notó y Suecia alcanzó el descanso con ventaja (37-42), gracias también al trabajo de Simon Birgander, sólido en ambos tableros.
La reacción otomana llegó tras el paso por vestuarios. Los de Ergin Ataman subieron líneas en defensa y dejaron a Suecia más de seis minutos sin anotar en juego en el tercer cuarto. Sengun comenzó a dominar bajo los aros y Turquía tomó por primera vez las riendas del marcador (63-55 al final del tercer periodo). Parecía el despegue definitivo, pero Suecia, fiel a su carácter combativo, no bajó los brazos.
En el último cuarto, los nórdicos volvieron a equilibrar la balanza. Pantzar, Njie y el propio Birgander encontraron soluciones para empatar el duelo (76-76 a falta de 2:30). La tensión se apoderó del pabellón en Riga y cada posesión se convirtió en oro. Entonces apareció Sengun con un robo y mate espectacular, seguido de una canasta de pura calidad que dieron oxígeno a Turquía (80-76). Sin embargo, nada estaba decidido. Una acción arbitral controvertida, que transformó una falta en ataque del propio Sengun en falta defensiva sueca, encendió aún más el final.

Final muy apretado
Con 30 segundos en el reloj, Sengun falló dos tiros libres y Gaddefors colgó del aro el 82-79 que devolvía la esperanza a Suecia. El desenlace fue agónico, pero Turquía resistió y selló su pase a cuartos, manteniendo su pleno de victorias: seis de seis en este Eurobasket.
La victoria refuerza la candidatura de Turquía como aspirante real a las medallas. El equipo ha demostrado capacidad para sufrir y responder en momentos límite, con Sengun erigiéndose en referencia absoluta. Para Suecia, la derrota supone un adiós con orgullo tras haber puesto contra las cuerdas a una de las grandes potencias del torneo. El futuro dirá hasta dónde puede llegar esta Turquía invicta, pero lo cierto es que sus credenciales ya son las de un firme aspirante al oro