Por primera vez en su historia, los Oklahoma City Thunder afrontan una temporada de la NBA como vigentes campeones. Sin embargo, el desafío ahora es mayor: demostrar que su éxito no fue un golpe de suerte. Incluso si acabaran de colgar su vigésimo estandarte, no podrían permitirse descansar en los laureles. La realidad es que el título de 2025 ha despertado la ambición de múltiples franquicias que creen tener las herramientas para competirles el trono en 2025-26. Con eso en mente, el equipo dirigido por Mark Daigneault encara el nuevo curso con tres grandes interrogantes sobre su futuro inmediato.
El primer y más evidente dilema es si los Thunder son capaces de repetir como campeones. Tras haber terminado como primeros del Oeste la temporada pasada, lo cierto es que muchos subestimaron su candidatura. Aun así, su coronación fue el resultado lógico de un proyecto construido con paciencia, sin atajos y con una identidad innegociable: desarrollo interno, juventud, disciplina y una cultura ganadora basada en la química y el esfuerzo.
La buena noticia es que el núcleo del equipo no solo se mantiene, sino que sigue en plena progresión. Shai Gilgeous-Alexander, Jalen Williams y Chet Holmgren parecen estar entrando en su madurez competitiva, y todo apunta a que su estrella seguirá compitiendo en nivel MVP. Las dudas, sin embargo, giran en torno a la fiabilidad ofensiva de Luguentz Dort, quien solo ha superado el 35% de acierto en triples en dos de sus seis temporadas.
Pese a ello, Oklahoma City no depende exclusivamente del tiro exterior. En caso de que Dort no encuentre la puntería, Cason Wallace y Alex Caruso podrían asumir mayor protagonismo. Ambos son defensores de élite y tiradores sólidos —Wallace promedia un 38,9% de acierto desde el perímetro, mientras que Caruso ronda el 37,6%—, lo que garantiza alternativas fiables en ambos costados de la cancha.
El banquillo también ofrece motivos para el optimismo. Jugadores como Aaron Wiggins, Isaiah Joe y Ajay Mitchell consolidan una rotación profunda y versátil, mientras que el recién llegado Isaiah Hartenstein promete dar estabilidad a la pintura. La baja por lesión del novato Thomas Sorber supone un contratiempo, pero si alguno entre Jaylin Williams u Ousmane Dieng consigue dar un salto de rendimiento, el bloque interior quedará reforzado.
El caso Ousmane Dieng: ¿paciencia o ruptura?
El desarrollo de Ousmane Dieng es otro de los puntos calientes del Thunder. Elegido con el pick 11 del Draft de 2022, el alero de 2,08 metros ha mostrado destellos, pero sus números todavía no justifican su posición en la lotería: promedia apenas 4,3 puntos y 2,2 rebotes por partido con un 42,4% de acierto en tiros de campo y apenas un 29,3% en triples. En la G League, sus cifras son mucho más prometedoras, rozando los 17 puntos, 7,5 rebotes y 4,8 asistencias con una eficiencia notable.
Ahora, con su cuarto año en la liga a las puertas, Dieng necesita dar un golpe sobre la mesa. Y lo cierto es que su pretemporada está dejando señales alentadoras. En sus dos primeras apariciones, ha promediado 14,5 puntos, 7,5 rebotes, 6 asistencias y 1,5 robos, mostrando más madurez en la toma de decisiones y un físico más pulido. Aunque su puntería sigue siendo irregular (39,3% en tiros de campo), su evolución en el juego colectivo ha sido visible.
El dilema para la gerencia es claro: ¿vale la pena apostar a largo plazo por él o es momento de replantear su futuro? Para ganarse una extensión de contrato, Dieng tendrá que ser más consistente de cara al aro y confirmar que puede ser un pilar de la rotación en un equipo que aspira al bicampeonato.

El último interrogante gira en torno a Nikola Topic, otro talento europeo que ha visto frenado su desarrollo por las lesiones. Seleccionado en el puesto 12 del Draft de 2024, el base serbio se perdió toda la temporada pasada por una rotura de ligamento cruzado y parecía listo para competir este año tras un buen rendimiento en la Summer League, donde promedió 10,8 puntos, 5,8 asistencias y 1,8 robos por partido.
Sin embargo, su progreso volvió a verse interrumpido recientemente, después de que el Thunder anunciara que será reevaluado en cuatro a seis semanas tras una operación testicular. Aunque se espera que este nuevo problema no tenga consecuencias graves, su historial médico empieza a preocupar. Topic lleva más de un año y medio sin poder tener continuidad, y en una plantilla tan profunda, la paciencia tiene límites.
El dilema con él es doble: si consigue mantenerse sano, su visión de juego y creatividad lo convierten en un activo valioso; si las lesiones persisten, podría terminar siendo considerado pieza de traspaso en futuras negociaciones.
Oklahoma City no solo tiene la oportunidad de revalidar su título: tiene la base para iniciar una nueva era. La combinación entre juventud, talento y equilibrio táctico coloca al equipo de Daigneault entre los principales aspirantes al anillo. Pero la verdadera prueba para estos Thunder no será alcanzar la cima, sino mantenerse en ella. Y en una liga donde cada franquicia busca su propia redención, repetir como campeón será el mayor desafío de todos.