Para conquistar la gloria en la NBA no solo se necesitan grandes estrellas, sino también jugadores que aprovechen los espacios que estas dejan y tomen ventaja de su visión, explorando sus límites y siendo una amenaza permanente. Es lo que está consiguiendo DeAndre Ayton, un hombre con mucho que demostrar este curso en Los Angeles Lakers.
Su fichaje fue visto con escepticismo por parte de la inmensa mayoría de aficionados de Los Angeles Lakers, considerando que no resolvía el gran problema de la pintura. Acusado constantemente de ser un jugador blando y discplicente en lo defensivo, el bahameño está recuperando las sensaciones de juego y promedio de números con las que asombró en los Suns el año que estuvieron cerca de conquistar el anillo. La garra competitiva de Doncic y compañía está contagiando al pívot, mucho más dinámico y voluntarioso.
De los últimos siete partidos, ha superado los 20 puntos en cuatro de ellos, presentando porcentajes de acierto espectaculares, reboteando con solvencia y ofreciendo una opción de garantías en ataque. Los Angeles Lakers confían en que el retorno de Lebron dé aún más lustre al juego de un hombre que podría nutrirse de la atención defensiva puesta en sus compañeros, así como de su visión de juego. Los angelinos tienen una ardua tarea hasta llegar al nivel de los Thunder y los Nuggets, pero solo con la mejor versión de DeAndre Ayton, podrían optar a ello.