El mal arranque de Los Angeles Clippers en la temporada 2025-26 de la NBA ha encendido todas las alarmas dentro de la franquicia. Con el equipo fuera de los puestos de playoffs y sin su elección de primera ronda —que irá sin protección a Oklahoma City Thunder—, la directiva comienza a evaluar escenarios que incluyan una reestructuración profunda. Entre ellos, posibles traspasos de James Harden y Kawhi Leonard.
Dentro de los círculos ejecutivos de la NBA, la percepción es clara: mover a Harden sería mucho más sencillo que encontrar un mercado para Leonard. "Harden tiene un valor más bien neutral. Kawhi, ahora mismo, tiene valor negativo", señaló un ojeador de la Conferencia Este.
Las razones son múltiples. Harden, con una opción de jugador de 42 millones para 2026-27, ha mostrado durabilidad y un nivel competitivo cercano al All-Star, lo que lo hace más atractivo para equipos en busca de impacto inmediato. Leonard, en cambio, afronta un salario de 50 millones, un historial de lesiones que genera dudas a largo plazo y una investigación abierta de la liga sobre un contrato de patrocinio, factores que complican cualquier negociación.
En Los Ángeles no solo se evalúa el presente. La franquicia ha comenzado a planificar para 2027, año en el que tanto Harden como Leonard podrían abandonar al equipo. La liga también se encamina hacia una agencia libre cargada de estrellas ese verano, por lo que recuperar flexibilidad salarial es una prioridad. A día de hoy, Ivica Zubac es el único jugador con dinero garantizado para 2027-28.

Un resumen claro
Un asistente de gerencia lo resume así: "Hay muchas formas de aprovechar el espacio salarial. Si este núcleo ya no genera confianza, tener margen para rearmarte en un año cambia la perspectiva, tal como hizo Phoenix cuando decidió rejuvenecer su plantilla".
Los Clippers también contemplan maniobras a corto plazo, como desprenderse de 6,7 millones para quedar por debajo del impuesto de lujo y evitar penalizaciones por repetición. En medio de un curso que se complica, los movimientos de Los Ángeles podrían marcar el rumbo de su proyecto a medio plazo.