Hay motivos de sobra para pensar que Oklahoma City Thunder se llevará más de un premio a final de temporada, viendo el impresionante nivel de juego y resultados que están cuajando, siendo el de Defensor del Año en el que puede haber más debate interno. Y es que las cifras defensivas de varios jugadores del equipo desafían toda lógica.
Uno de los mejores equipos de la historia solo se entiende desde un rendimiento defensivo sublime y un esfuerzo colectivo que genera una maquinaria perfectamente engrasada. Que entre los jugadores con mejor rating defensivo en lo que va de temporada haya cinco de Oklahoma City Thunder, pone de manifiesto la magnitud de un equipo que asfixia a sus rivales con su intensidad, lecturas de juego, manos rápidas y potencia de piernas.
Tanto Chet Holmgren como Cason Wallace se erigen en las principales alternativas al Defensor del Año en caso de que Wembanyama no dispute los 65 partidos obligatorios para optar a premios individuales. Si el francés es capaz de eludir más lesiones, es indudable que su tendencia natural a poner tapones primaría sobre los demás, pero en caso contrario, será difícil discernir cuál de los dos jugadores de Oklahoma City Thunder se haría con el galardón, sin descartar que Isaiah Hartenstein, Jaylin Williams o Lu Dort se metieran en la ecuación.