Las claves de una nueva derrota de Oklahoma City Thunder
OKC perdió ante unos serios Phoenix Suns guiados por un impresionante Devin Booker: el número 1 aún así no peligra por ahora
Oklahoma City Thunder sumó otra derrota ajustada, esta vez frente a Phoenix Suns, en un partido que volvió a decidirse por detalles en los segundos finales. El 108-105 reflejó un duelo en el que el campeón no supo cerrar su ventaja ni ejecutar mejor los momentos clave, especialmente en defensa.
Con el marcador empatado a falta de 8,2 segundos, los Thunder permitió que Phoenix encontrara el escenario que buscaba tras el tiempo muerto. Devin Booker recibió el balón con espacio y atacó en aclarado, primero ante Alex Caruso y después con una ayuda tardía de Luguentz Dort. Conceder un uno contra uno a un jugador con semejante historial en finales de partido acabó siendo determinante. Booker anotó un triple a paso atrás con 0,7 segundos por jugar, confirmando de nuevo su fiabilidad en este tipo de situaciones límite.
El partido ya se había complicado antes para Oklahoma City. Pese a llegar a dominar por 18 puntos, el equipo fue incapaz de frenar la reacción de los Suns cuando estos elevaron la intensidad defensiva y el ritmo ofensivo. La ventaja se fue diluyendo poco a poco sin que el Thunder encontrara soluciones para cortar la dinámica, lo que condujo a un final igualado en el que Phoenix se movió con mayor comodidad.
Otro de los factores decisivos fue el castigo recibido desde el banquillo. Jordan Goodwin firmó el mejor encuentro de su carrera con 26 puntos y un altísimo acierto desde el perímetro. La defensa de Oklahoma City, muy pendiente de limitar a Booker, concedió demasiados tiros liberados, especialmente en las esquinas, que Goodwin convirtió con regularidad. El movimiento de balón de Phoenix expuso varios desajustes defensivos del Thunder.
Malos porcentajes de Shai
Shai Gilgeous-Alexander volvió a asumir galones ofensivos, pero su noche fue irregular. Terminó con 25 puntos, aunque con un porcentaje de tiro poco habitual en él, fallando 14 de sus 22 lanzamientos. Phoenix consiguió incomodarle durante muchos tramos del partido, forzándole a tomar decisiones y tiros más complicados de lo normal. En un encuentro tan ajustado, esa falta de eficiencia tuvo un impacto claro en el resultado final.
Tras el triple decisivo de Booker, Oklahoma City aún dispuso de una última posesión para forzar la prórroga o incluso ganar el partido. Sin embargo, Ajay Mitchell lanzó un triple precipitado sobre la bocina que no encontró el aro, cerrando un duelo en el que el Thunder volvió a pagar caro la gestión de los minutos finales. Una derrota que deja claro que, incluso para el campeón, cualquier error puntual frente a un rival con talento y confianza puede resultar definitivo.