Es solo cuestión de tiempo que Jonathan Kuminga abandone Golden State. El alero se convirtió en traspasable el pasado 15 de enero y, de forma inmediata, solicitó formalmente su salida. En los despachos de los Warriors no hay demasiada resistencia a esa idea, aunque la franquicia sigue buscando una operación que realmente le convenza.
En las últimas semanas han circulado múltiples escenarios hipotéticos, incluido alguno que enviaba a Kuminga a Dallas. Ahora, sin embargo, aparece sobre la mesa una propuesta diferente que le llevaría a un equipo que ya intentó ficharle durante el pasado verano: los Phoenix Suns.
La operación, planteada por Greg Swartz de Bleacher Report, se articularía como un intercambio entre tres equipos. En este escenario, los Phoenix Suns recibirían a Jonathan Kuminga y a Trayce Jackson-Davis. Los Golden State Warriors incorporarían a De’Andre Hunter, mientras que los Cleveland Cavaliers se harían con Royce O’Neale, Nick Richards y Ryan Dunn.
Los Suns ya intentaron hacerse con Kuminga durante el pasado verano mediante un sign-and-trade cuando el jugador era agente libre restringido. Aquella ofensiva fue descrita como “el intento más lucrativo” por sacarlo de Golden State, con una oferta de cuatro años y 90 millones de dólares. Aun así, la propuesta quedaba lejos de las pretensiones del jugador, que aspiraba a un salario cercano a los 30 millones anuales.
En Phoenix confían en que el contexto sea ahora distinto. Swartz destaca el papel del nuevo entrenador jefe, Jordan Ott, al que define como alguien que “se está convirtiendo rápidamente en un maestro del desarrollo de jugadores”. La idea sería poner a Kuminga bajo su tutela y ayudarle, por fin, a explotar todo su potencial.

Un relevo sin ruido para los Warriors
Para Golden State, la llegada de De’Andre Hunter supondría un encaje casi ideal. Se trata de un alero versátil, atlético y especializado en el rol de 3-and-D, con un alto nivel defensivo. Además, su perfil personal también juega a favor, tal y como subraya Swartz al describirlo como un jugador de carácter tranquilo y sin dramas.
El contraste con la situación de Kuminga en los Warriors sería evidente. Según el propio Swartz, su “personalidad relajada y su juego sin polémicas” supondrían un alivio para una organización que ha tenido que convivir con una tensión constante en torno al joven alero.
En cuanto a los Cavaliers, el traspaso también presenta varios atractivos. Royce O’Neale mantiene una estrecha relación con Donovan Mitchell desde su etapa conjunta en Utah, lo que suma un punto a favor. Además, Cleveland recibiría a Ryan Dunn, un jugador capaz de defender varias posiciones, y a Nick Richards, que aportaría profundidad en la posición de pívot, junto a un contrato que expira.
Otro factor clave es el económico. Los Cavs necesitan aliviar su situación respecto al segundo apron salarial, y Swartz señala que esta operación contribuiría de forma clara a ese objetivo.