Los Brooklyn Nets protagonizaron un movimiento inesperado tras el cierre del mercado de traspasos al rescindir el contrato de Cam Thomas. El escolta, que iba a convertirse en agente libre, pasa a ser ahora el jugador más destacado disponible en el mercado de buyouts y podrá firmar con cualquier franquicia interesada.
Thomas encadena su segunda temporada consecutiva marcada por las lesiones. Sus números han descendido hasta los 15,6 puntos por partido en 24 minutos de media, repartidos en 24 encuentros disputados. Sin embargo, venía de dos campañas muy productivas en anotación: 24 puntos por noche el curso pasado y 22,5 en la temporada 2023-24, en la que jugó 66 partidos.
Los Nets intentaron mover al jugador antes de la fecha límite de traspasos, pero el interés fue enfriándose por varias razones: dudas sobre su defensa, su papel ofensivo considerado unidimensional y sus problemas físicos recientes. Con su nuevo estatus de agente libre sin restricciones, varios equipos aparecen como posibles destinos.

Los Angeles Lakers
Ya tenían problemas de anotación incluso antes de que Luka Doncic fuese sometido a una resonancia el viernes. Aunque incorporaron a Luke Kennard desde Atlanta Hawks para mejorar el espaciado ofensivo, sumar a un anotador puro como Thomas desde el banquillo supondría un impulso para el ataque. La segunda unidad angelina ha sufrido durante toda la temporada y ocupa el puesto 28 de la NBA en puntos desde el banquillo.
New York Knicks
Presenta una situación similar, solo ligeramente mejor, con el equipo situado en la posición 27 de la liga en anotación de suplentes. El experimento con Guerschon Yabusele ha sido un fracaso (3 puntos por partido) y el de Jordan Clarkson tampoco ha funcionado (9,4). La llegada de Thomas desde Brooklyn a Manhattan supondría un refuerzo notable para la segunda unidad.
Houston Rockets
Otro aspirante al título, también busca más producción ofensiva desde el banquillo. Los 15 puntos por partido que aportaba Fred VanVleet aún no han sido sustituidos en la línea exterior. Thomas no aportaría la defensa ni la dirección de juego del base, pero sí podría convertirse en una nueva arma anotadora para el equipo texano.