Ganar un anillo es una tarea titánica y casi utópica, pero hacerlo sin contar con ningún miembro del First Team All NBA es misión imposible. Así lo atestiguan los registros de los últimos lustros, cuando todos los equipos campeones lo han sido basando su éxito en una gran estrella. New York Knicks carece de uno de los cinco mejores jugadores de la competición, pero tiene algo muy poderoso a cambio.
Muchos siguen creyendo que no se puede ganar un título de la NBA con Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns como máximos estandartes, al ser ambos jugadores claramente penalizantes en defensa y sin que se erijan en súper estrellas de la competición. Sin embargo, en la gerencia y staff técnico de New York Knicks están satisfechos con la plantilla que han montado, apostando por tener un fondo de armario solvente que realce las virtudes de sus mejores jugadores, compense sus defectos y mire al colectivo como gran arma para vencer.
Jose Alvarado, Miles McBride, Landry Shamet, Jeremy Sochan y Mitchell Robinson puede erigirse en el mejor quinteto suplente de todos los aspirantes al anillo. Esta dotación de diez jugadores de garantías, pudiendo aportar en ambos lados de la cancha, llena de optimismo a un equipo con carácter competitivo y que confía en la potencia de su quinteto titular para ir superando escollos. Solo el tiempo dirá si esta es la aproximación adecuada al título, pero han tenido claro de qué manera buscar la gloria. New York Knicks tienen una identidad propia muy marcada.