Después de más de un año alejado de las canchas, el regreso de Dejounte Murray parece inminente. El base de New Orleans Pelicans, que no disputa un partido oficial desde su grave lesión a finales de enero del año pasado, podría volver a la acción la próxima semana.
El entrenador James Borrego confirmó que el proceso de recuperación está prácticamente completo: “Está cerca. Diría que la próxima semana volverá a la cancha jugando partidos de la NBA, lo cual es increíble”, señaló.
Murray sufrió una rotura del tendón de Aquiles que lo dejó fuera indefinidamente, una de las lesiones más complejas para cualquier jugador, especialmente para un base cuya explosividad y cambios de ritmo son fundamentales en su juego.
Antes de la lesión, el veterano estaba firmando números sólidos en su primera campaña completa en Nueva Orleans. En 31 partidos, promediaba:
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17.5 puntos
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6.5 rebotes
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7.4 asistencias
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2.0 robos
Su temporada anterior ya había estado marcada por contratiempos, incluyendo una fractura en la mano izquierda que lo marginó varias semanas al inicio del curso.

Refuerzo clave para los Pelicans
El posible regreso de Murray supone una inyección de talento y experiencia para unos Pelicans que necesitan estabilidad en la dirección de juego. Además de su capacidad anotadora, su impacto defensivo —especialmente en líneas de pase— puede cambiar el ritmo de los partidos.
Si todo avanza según lo previsto, la próxima semana marcará el esperado retorno de uno de los pilares del perímetro de Nueva Orleans, cerrando así un largo y exigente proceso de rehabilitación.