La tensión entre los Indiana Pacers y la NBA ha subido de nivel. Su entrenador, Rick Carlisle, calificó de “ridícula” y “sorprendente” la multa de 100.000 dólares impuesta por la liga por incumplir la Player Participation Policy, en un contexto marcado por las sospechas de tanking.
Durante una entrevista en la emisora 93.5 The Fan el martes 24 de febrero, Carlisle abordó públicamente por primera vez la sanción, centrando su defensa en la ausencia de Aaron Nesmith en el partido del 3 de febrero ante los Utah Jazz, que terminó con derrota de Indiana por 131-122.
“No estuve de acuerdo”, afirmó Carlisle. “Hubo un abogado de la liga que estaba realizando la entrevista y que decidió unilateralmente que Aaron Nesmith, que se había lesionado la noche anterior y no podía ni sostener el balón, debía haber jugado el partido, lo cual parece ridículo”.
El contexto deportivo
La sanción fue anunciada el 12 de febrero, pocos días antes del All-Star. En ese momento, los Pacers presentaban un balance de 13-37 y ocupaban la última posición de la Conferencia Este. Actualmente, el equipo está 15-43, el peor registro del Este y el segundo peor de toda la NBA.
La temporada ha estado marcada por las lesiones, especialmente la rotura del tendón de Aquiles sufrida por su base estrella, Tyrese Haliburton, en el séptimo partido de las Finales de la NBA del pasado curso, tras llevar al equipo hasta el límite ante el campeón.
Carlisle también cuestionó el procedimiento seguido por la liga durante la investigación.
“Durante el proceso de entrevistas —yo no estuve, pero escuché los detalles— les preguntamos si querían hablar con nuestros médicos sobre el caso, porque estaba documentado por nuestros doctores y preparadores. Dijeron que no lo necesitaban, que ya habían hablado con sus médicos, que no examinaron a Aaron Nesmith. También preguntamos si querían hablar con el chico y dijeron que no”.
El técnico fue más allá al revelar otro punto que le causó malestar.
“Esto fue sorprendente para mí. Durante la entrevista también preguntaron si habíamos considerado medicarlo para que pudiera jugar un partido cuando estábamos 30 partidos por debajo del 50% de victorias, así que me sorprendió mucho”.
Otros nombres señalados
En el comunicado disciplinario, la NBA mencionó directamente al ala-pívot All-Star Pascal Siakam y a otro “jugador estrella” no identificado, asegurando que “podrían haber jugado bajo el estándar médico de la normativa, incluso con minutos reducidos”, y que el equipo podría haber gestionado otras ausencias de manera diferente para cumplir con la política.
Además de Siakam, que figuró como DND (did not dress) por descanso, también estuvieron ausentes Bennedict Mathurin (descanso) y Andrew Nembhard (lesión/enfermedad), ambos señalados como posibles referencias al segundo “jugador estrella” al que aludía la liga. Tampoco se vistieron T.J. McConnell y Micah Potter, ambos por lesión o enfermedad.
Carlisle evitó pronunciarse en la entrevista sobre los casos de Siakam o del otro jugador mencionado en el memorando.
La postura de la liga
El comisionado Adam Silver fue contundente al anunciar la sanción el 12 de febrero:
“Un comportamiento evidente como este que prioriza la posición en el draft por encima de ganar socava los cimientos de la competición en la NBA y responderemos en consecuencia ante cualquier acción que comprometa la integridad de nuestros partidos. Además, estamos trabajando con el Comité de Competición y la Junta de Gobernadores para implementar nuevas medidas que erradiquen este tipo de conductas”.
En el mismo anuncio disciplinario, los Utah Jazz fueron multados con 500.000 dólares por decisiones de gestión deportiva distintas pero también relacionadas con sospechas de tanking.
El cruce público entre Carlisle y la NBA añade un nuevo capítulo al debate sobre la gestión de plantillas, las lesiones y la integridad competitiva en una temporada complicada para Indiana.