Jalen Green firmó una actuación descomunal para liderar a Phoenix Suns hacia los playoffs, tras imponerse por 111-96 a Golden State Warriors y poner fin a su temporada en el play-in.
El escolta fue el gran protagonista del encuentro con 36 puntos, lanzando con enorme eficacia (14 de 20 en tiros y 8 de 14 en triples). Junto a él, Devin Booker aportó 20 tantos en un triunfo que permite a Phoenix quedarse con el octavo puesto del Oeste.
Tras el partido, Green reconoció que utilizó como motivación su mala serie del año pasado ante este mismo rival:
“Recuerdo lo que hicieron el año pasado... siempre hay una lección. Nunca es un fracaso”, explicó.
El impacto no fue solo ofensivo. Jordan Goodwin brilló con 19 puntos, nueve rebotes y seis robos, siendo clave para frenar a un ataque de Golden State que nunca encontró ritmo.
En el otro lado, Stephen Curry tuvo una noche muy incómoda: 17 puntos con un pobre 4 de 16 en tiros. Brandin Podziemski fue el más destacado de los Warriors con 23 puntos.

Tensión final y expulsiones
El partido también dejó un momento caliente en el último cuarto, cuando Booker y Draymond Green fueron expulsados tras un intercambio de palabras que terminó con doble técnica.
El técnico Jordan Ott destacó la resiliencia del equipo tras los altibajos recientes: “Este grupo ha sabido encontrar su camino, incluso cuando no era el más fácil”, señaló.
Phoenix llegó a tener una ventaja cómoda en la segunda mitad y, aunque los Warriors amagaron con remontar, un parcial decisivo terminó de romper el partido.
Siguiente parada: los campeones
Con esta victoria, los Suns avanzan como octavos y se medirán a Oklahoma City Thunder en primera ronda.
Para Golden State, en cambio, la derrota supone el cierre definitivo de una temporada marcada por la irregularidad.