James Harden regresó a las pistas este domingo tras superar una fractura en el pulgar derecho y lo hizo con un papel decisivo en la victoria de los Cleveland Cavaliers por 106-102 en su visita a los Brooklyn Nets.
El escolta, de 36 años y once veces All-Star, firmó 22 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias, además de un 4 de 7 en triples. Se perdió dos partidos después de lesionarse en el triunfo del pasado martes ante los New York Knicks.
El entrenador Kenny Atkinson reconoció que el jugador no estaba al cien por cien en la primera mitad. “Se notaba que no estaba al 100%. Pero en la segunda parte, cuando tuvimos dificultades, tomó el control, fue a la línea de tiros libres y anotó un par de triples importantes”, explicó el técnico.
Harden, adquirido en un traspaso con Los Angeles Clippers el 3 de febrero, está dejando impacto inmediato en Cleveland. En sus primeros ocho partidos con el equipo promedia 19,3 puntos, 8,0 asistencias y 5,1 rebotes.
Ante Brooklyn, sumó ocho puntos en la primera mitad, con los Nets marchándose al descanso por delante 52-46. Sin embargo, los Cavaliers reaccionaron tras el intermedio.
En el tercer cuarto, Harden encadenó dos tiros libres y una jugada de cuatro puntos que permitió a su equipo colocarse 70-64 arriba a falta de 4:40 para cerrar el periodo, un momento clave en la remontada visitante.
Atkinson, claro sobre Harden
“Lo necesitábamos esta noche”, señaló Atkinson. “Incluso jugando mermado, rindió a un gran nivel”.
El regreso del veterano base no solo reforzó la rotación exterior de Cleveland, sino que aportó liderazgo en un tramo decisivo del encuentro para asegurar una victoria ajustada a domicilio.