La temporada entra en su fase final en la NBA y aún queda mucho baloncesto por disputarse antes de los playoffs, pero entre ojeadores y entrenadores circula una historia llamativa que tiene como protagonista a Cam Johnson. El rendimiento del alero de los Denver Nuggets ha generado dudas en la liga y ya empieza a alimentar rumores de cara al próximo mercado.
Johnson llegó a Denver en el intercambio con los Brooklyn Nets que envió a Michael Porter Jr. a Nueva York, una operación en la que los Nuggets también incluyeron una primera ronda sin protección del draft de 2032. En aquel momento, el traspaso fue muy criticado desde el punto de vista de Brooklyn, ya que solo recibía una elección de primera ronda y asumía además el elevado contrato de Porter Jr.
Sin embargo, con el paso de los meses la percepción ha cambiado. El problema no está en los números globales de Johnson, sino en la sensación de que, desde su llegada a un equipo aspirante al título, ha perdido parte de las virtudes que le definían como especialista “3-and-D”.
En términos generales, sus cifras no son malas. Promedia 11,2 puntos por partido con un 40,8% en triples, registros que en Denver habrían firmado antes de comenzar la temporada. Además, su contrato —21 millones esta campaña y 23 la próxima— supone un ahorro importante respecto a los 38 y 41 millones que debía percibir Porter, lo que en términos económicos mantiene la operación como favorable para los Nuggets.
Aun así, las sensaciones dentro de la liga son distintas. “Está teniendo problemas. No es habitual ver caer la confianza de un jugador como le ha pasado a Cam Johnson”, comentaba un asistente de la Conferencia Este.

Lesiones y caída en el rendimiento
El bajón se ha acentuado desde su regreso en febrero tras una lesión de rodilla, a la que se sumaron molestias en el tobillo. En sus últimos diez partidos ha lanzado con un 40,5% en tiros de campo y un 33,3% en triples. También ha reducido su volumen de tiro exterior: después de intentar 7,2 triples por encuentro el año pasado, en ese tramo reciente apenas llega a 4,2.
Otro aspecto que preocupa es la defensa. Según un ojeador de la Conferencia Oeste, Johnson ya no muestra el nivel que tuvo hace un par de años, cuando era capaz de frenar a los mejores aleros de la liga. En su opinión, ese descenso se viene observando desde hace más de una temporada y supone un motivo de inquietud para Denver.
La situación llega en un momento delicado. Los Nuggets están peleando por mantener la sexta plaza del Oeste y Johnson está llamado a ser una pieza importante para que el equipo pueda aspirar al título.
Pero el impacto de su rendimiento puede ir más allá del presente. De cara al verano, el alero está señalado como uno de los activos que Denver podría utilizar en el mercado para ajustar su estructura salarial mientras negocia nuevos contratos importantes, como el de Peyton Watson. Entre los equipos que, según se comenta, siguen su situación figuran los Golden State Warriors y los Los Angeles Lakers.
Sin embargo, todo dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas. Si Johnson no logra asumir su papel en un equipo que aspira al título, su valor en el mercado podría verse afectado. “Vamos a descubrir si es un jugador en el que puedes confiar o no. Eso va a influir mucho en su mercado”, resumía uno de los técnicos consultados.