Descarado, sangrante y vergonzoso. Solo así puede definirse la espiral de tanking en la que llevan ya varias semanas inmersas muchas franquicias NBA. Con los puestos de play-in definidos, son un total de 10 los equipos cuyo único objetivo es perder partidos para tener más papeletas de hacerse con las primeras posiciones en el Draft.
Que se aproxime el final de la temporada regular NBA es la mejor noticia posible para muchos equipos carentes de objetivos competitivos en lo que resta de curso. El tanking está siendo muy exagerado y, actualmente, Indiana Pacers es el peor equipo de la NBA. Eso puede desvirtuar sobremanera el próximo año porque los de Indianápolis aspirarán a todo cuando vuelva Haliburton y podrían hacerse con el pick 1 o, al menos, uno de los mejores del próximo Draft.
Washington Wizards, Brooklyn Nets y Sacramento Kings siguen de cerca a los Pacers en la meta por atesorar ese peor récord, aunque los tres peores dispondrán del mismo porcentaje de opciones en la Lotería del Draft de ser agraciados con el pick 1. Utah Jazz, Dallas Mavericks y Memphis Grizzlies están haciendo esfuerzos por perder irremediablemente y adquirir más probabilidades de un pick alto, mientras que Chicago Bulls y Milwaukee Bucks tienen una distancia muy dificil de salvar y tendrán que confiar en un milagro de la diosa fortuna.