Austin Reaves se perderá al menos lo que resta de temporada regular de la NBA con Los Angeles Lakers tras ser diagnosticado con una lesión muscular de grado 2 en el oblicuo izquierdo, un contratiempo que agrava la delicada situación física del equipo angelino en el tramo final del curso.
La franquicia confirmó la baja este sábado, aunque sin fijar una fecha concreta para su regreso. Según fuentes cercanas a la liga, el periodo estimado de recuperación oscila entre cuatro y seis semanas, lo que prácticamente descarta su presencia hasta los playoffs.
La ausencia de Reaves se suma a la de Luka Doncic, también fuera indefinidamente por una distensión de grado 2 en el isquiotibial izquierdo. Con ambos fuera de combate, el equipo pierde a dos de sus principales generadores ofensivos justo antes del inicio de la postemporada.
Reaves arrastraba molestias desde la derrota ante Oklahoma City Thunder, donde notó un pinchazo en el costado al ir a por un rebote. A pesar de ello, regresó a la pista y terminó como máximo anotador del equipo con 15 puntos.
El proceso médico no estuvo exento de polémica, ya que una primera resonancia magnética no evaluó la zona correcta. “No sé cuál es la responsabilidad del departamento de imagenología de Dallas, pero escanearon la zona equivocada. No es culpa nuestra”, explicó el técnico JJ Redick.

A pesar del escenario adverso, Redick dejó claro que los objetivos del equipo no cambian. “Nuestra misión no ha cambiado. Vamos a por el tercer puesto y a intentar ganar una serie de playoffs”, afirmó.
Los Lakers, con balance de 50-27, se mantienen en la tercera posición del Oeste con una ligera ventaja sobre sus perseguidores directos, entre ellos Denver Nuggets, Houston Rockets y Minnesota Timberwolves, todos aún con opciones de escalar posiciones en el cierre de la fase regular.
Más responsabilidad para LeBron y el resto
Sin Doncic ni Reaves, el peso ofensivo recaerá en figuras como LeBron James, junto a jugadores como Luke Kennard, Rui Hachimura o Deandre Ayton. El propio James asumió el reto que tiene por delante el equipo.
“Es imposible reemplazar ese impacto. Tiene que ser un esfuerzo colectivo. Todos debemos aportar un poco más”, señaló el veterano alero, que recientemente había reducido su volumen ofensivo en favor de sus compañeros.
El cambio de contexto obligará a reajustes inmediatos en el juego de los Lakers, que afrontan los últimos partidos de la temporada regular con la necesidad de mantener su posición y llegar en la mejor forma posible a unos playoffs que arrancan en apenas dos semanas.