Aunque muchos jugadores de San Antonio Spurs afrontan sus primeros Playoffs NBA 2026, el equipo sigue teniendo una referencia clara en este tipo de escenarios: Gregg Popovich. El ex entrenador, de 77 años, ha estado presente en las instalaciones mientras continúa su recuperación tras el derrame cerebral sufrido en noviembre de 2024, y aprovechó la semana para dirigirse al grupo antes de la serie de primera ronda frente a Portland Trail Blazers.
Su intervención no fue extensa, pero sí significativa, especialmente por el momento en el que llega, justo antes del estreno en postemporada de una plantilla con mucha juventud.
El contenido de esa charla lo explicó Stephon Castle, dejando claro que Popovich no quiso complicar el enfoque: "[Popovich dijo] que simplemente fuéramos nosotros mismos, que no hiciéramos nada diferente de lo que hemos estado haciendo durante toda la temporada".
El base también subrayó el impacto del mensaje en el vestuario: "Nos dio otra perspectiva sobre lo bien que hemos estado jugando y la posición en la que nos encontramos. Así que solo tenemos que seguir haciendo lo que hemos estado haciendo para llegar hasta aquí". Un planteamiento coherente viendo el curso del equipo, que cerró con un 62-20, segundo mejor balance de la liga, y con el título de la División Suroeste por primera vez desde 2017.

El peso de una figura histórica
La figura de Popovich sigue siendo incuestionable dentro de la franquicia, algo que reflejó De'Aaron Fox al valorar su presencia: "Es uno de los entrenadores con más victorias de la historia, uno de los que más anillos ha ganado".
Su aparición no sorprendió dentro del grupo, más bien se interpretó como algo natural. "Así que es lógico que sintiera la necesidad de venir y predicar a los conversos", añadió Fox, destacando el respeto que genera su trayectoria.
Cercanía constante con el vestuario
Más allá de su rol histórico, Popovich mantiene un contacto cercano con los jugadores, algo que destacó Keldon Johnson. "Se ve increíble. Está rindiendo de maravilla. Siempre es un placer verlo. Se mantiene en contacto. Me envía mensajes o me llama de vez en cuando, casi a diario...", explicó.
Además, puso en valor su evolución personal tras el problema de salud: "Ver su progreso, ver lo bien que lo está haciendo, es una satisfacción enorme, sinceramente", dejando claro el impacto emocional que tiene su figura en el equipo.
Una generación que se estrena en playoffs
El duelo ante Portland supondrá el debut en postemporada de varios jugadores importantes, comenzando por Victor Wembanyama. Junto a él, nombres como Devin Vassell, Julian Champagnie o el propio Castle forman parte de un núcleo joven que ha destacado durante toda la temporada.
El equipo ha sobresalido tanto en ataque como en defensa, terminando entre los tres mejores en eficiencia en ambos lados de la pista, un equilibrio que explica su gran rendimiento en fase regular.
Popovich, mentor más allá del banquillo
La influencia del técnico también se nota en el plano personal. Castle quiso destacarlo: "Me ha ayudado a mí y a muchos otros chicos del equipo, simplemente por tener con quién hablar". Además, puso en valor su sinceridad: "Tanto si los partidos van bien como si van mal, conociendo a Pop, siempre te dice las cosas como son".
Johnson cerró con una idea que resume el sentir del vestuario: "Es muy alentador... Es decir, sigue siendo él mismo. Sigue siendo brillante. Sigue siendo el mismo Pop. No ha perdido su nivel en absoluto".