Balance muy negativo el que se puede desprender del paso de Kevin Durant por Houston Rockets. Aíun no es momento de hacer balance, pero lo cierto es que el equipo ha estado muy lejos de brindar al jugador el entorno competitivo que anhelaba cuando llegó y se da por hecha ya su salida este verano.
Auténtico polvorín en lo que se ha convertido Houston Rockets a medida que ha ido avanzando la temporada. No hay esperanzas de un resurgimiento milagroso, viendo cómo la química entre los jugadores es nula. La ausencia de un base ha sido algo capital, pero también la incompetencia de un Udoka que no ha sabido encontrar la manera de destacar las virtudes del equipo y reducir sus defectos. Ante este panorama, Kevin Durant habría tomado una decisión.
Todo indica que pondrá rumbo a una, más que probable, última aventura en la NBA. Así se desprende de los últimos rumores, que hablan de un interés del jugador por recalar en Miami Heat o en New York Knicks. Son ambos proyectos en los que optaría al anillo, además de atesorar una gran expectación mediática. Se merece algo mucho mejor que los actuales Houston Rockets este jugador, uno de los anotadores más salvajes que se han visto en la historia de este deporte.