Isaiah Thomas volverá a formar parte de Boston Celtics, aunque esta vez lejos de las canchas. Según fuentes de la NBA, el exbase fue incorporado a la organización como ojeador profesional y universitario. Thomas, de 37 años, trabajará desde Seattle, su ciudad natal, con el objetivo de reforzar la cobertura de talento en la Costa Oeste para el presidente de operaciones de baloncesto, Brad Stevens.
El exjugador ya comenzó a integrarse en la estructura de la franquicia. De acuerdo con las fuentes, estuvo presente esta semana en el NBA Combine de Chicago, participando en entrevistas con prospectos y familiarizándose con el proceso de evaluación de jugadores. Dentro del departamento de scouting de Celtics también figuran Derek Pierce, ubicado en Atlanta, y Keandre Ashley, desde Dallas.
Thomas dejó una huella importante durante su etapa como jugador de Boston. Llegó procedente de Phoenix Suns en febrero de 2015 y rápidamente se convirtió en una de las figuras del equipo.
Brad Stevens ha reconocido en varias ocasiones que el base ayudó a establecer la cultura competitiva que luego convirtió a Celtics en una de las franquicias más sólidas de la última década.
Entre 2015 y 2017 fue seleccionado dos veces al All-Star y firmó la mejor campaña de su carrera en la temporada 2016-17, cuando terminó quinto en la votación al MVP y fue incluido en el segundo equipo All-NBA.

El final de su etapa en Celtics
La relación entre Thomas y Boston terminó de forma amarga. El base disputó los playoffs de 2017 arrastrando una grave lesión de cadera antes de perderse los últimos partidos de la final de conferencia ante Cleveland Cavaliers.
Meses después fue enviado precisamente a Cavaliers en el traspaso que llevó a Kyrie Irving a Boston.
Aquellos problemas físicos marcaron el resto de su carrera. Desde entonces pasó por nueve franquicias diferentes y disputó su último partido NBA con Phoenix Suns durante la temporada 2023-24.
Ahora, Thomas inicia una nueva etapa dentro de la liga, esta vez desde los despachos.