La temporada de Phoenix Suns terminó antes de lo esperado, pero eso no cambia que el balance general del curso haya sido mucho más positivo de lo que muchos imaginaban.
Tras las salidas de Kevin Durant y Bradley Beal, el equipo parecía encaminado a una reconstrucción larga. Sin embargo, Phoenix sorprendió a gran parte de la liga al alcanzar los playoffs después de ganar 45 partidos en temporada regular.
Aunque Oklahoma City Thunder barrió la serie de primera ronda, los Suns dejaron sensaciones prometedoras bajo el mando de Jordan Ott, quien implantó un sistema basado en ritmo alto, espacios abiertos y una defensa mucho más agresiva.
La situación se complica al mirar los próximos años.
Phoenix sigue debiendo selecciones importantes del Draft: Houston Rockets controla picks de 2027 y 2029, Washington Wizards posee derechos de intercambio sobre la selección de 2030 y Utah Jazz recibirá directamente la primera ronda de 2031.
Eso obliga a la franquicia a mantenerse competitiva prácticamente sin margen para una reconstrucción completa.
La mayoría del núcleo parece intocable
Dentro de la plantilla actual, hay varios jugadores que parecen formar parte clara del proyecto.
Devin Booker continúa siendo el líder absoluto de la franquicia, mientras que jóvenes como Khaman Maluach, Ryan Dunn, Oso Ighodaro o Rasheer Fleming representan parte del futuro del equipo. Dillon Brooks también encaja perfectamente en la identidad defensiva que quiere construir Ott.
Otros nombres como Jalen Green, Royce O’Neale, Grayson Allen o Jordan Goodwin podrían entrar en conversaciones dependiendo de las oportunidades del mercado.
Mark Williams aparece como principal candidato a salir
El jugador que más sentido tendría mover es Mark Williams.
Phoenix lo adquirió durante la noche del Draft de 2025 con la intención de reforzar inmediatamente la pintura. Cuando está sano, Williams ha demostrado ser un pívot productivo, capaz de generar dobles-dobles con regularidad y ofrecer presencia física cerca del aro.
Sin embargo, hay varios factores que podrían convertirlo en moneda de cambio este verano.

Su próxima renovación complica el panorama
Williams se acerca a una extensión de contrato importante y Phoenix deberá decidir cuánto dinero quiere comprometer en su posición de pívot.
Además, las dudas físicas siguen acompañando al interior de 24 años, cuya carrera ha estado marcada por distintos problemas de lesiones.
La presencia de Khaman Maluach también influye en la ecuación. Dentro de la organización existe confianza en el desarrollo del joven interior, lo que podría facilitar la salida de Williams si aparece una oferta interesante.
Con pocas selecciones disponibles y una situación financiera ajustada, Suns necesita construir una plantilla profunda y flexible alrededor de Booker.
Por eso, utilizar a Williams como activo para reforzar varias áreas del roster podría terminar siendo una decisión lógica para una franquicia que busca seguir siendo competitiva en el Oeste sin hipotecar todavía más su futuro.