Jalen Brunson sigue escribiendo su nombre en la historia de los New York Knicks. El base fue elegido de manera unánime como MVP de las Finales de la Conferencia Este después de liderar el 4-0 frente a los Cleveland Cavaliers.
Brunson cerró la serie con unos promedios de 25,5 puntos y 7,8 asistencias, además de un 49% en tiros de campo. Su impacto fue decisivo durante toda la eliminatoria, especialmente en el primer encuentro, cuando lideró la espectacular remontada de Nueva York en el último cuarto para cambiar el rumbo de la serie.
En el cuarto partido volvió a ser una pieza clave en la victoria por 130-93 que certificó el regreso de los Knicks a unas Finales de la NBA por primera vez desde 1999. Aunque terminó con 15 puntos, el base volvió a controlar el ritmo del partido y dirigir a un equipo que atraviesa el mejor momento de la temporada.
El nivel mostrado por Brunson durante estos playoffs está siendo histórico. Nueva York acumula 11 victorias consecutivas y ha ganado todas sus eliminatorias con autoridad, incluyendo triunfos por 51 puntos ante los Atlanta Hawks y por 30 frente a los Philadelphia 76ers.
Los Knicks, a por el anillo
Tras recibir el trofeo de manos de las leyendas Walt Frazier y Patrick Ewing, Brunson ya apunta al gran objetivo: devolver el anillo a Nueva York más de medio siglo después.
Los Knicks buscarán ahora el campeonato ante Oklahoma City Thunder o San Antonio Spurs en unas Finales que pueden marcar una nueva era para la franquicia neoyorquina.