Los Clippers declaran la guerra a la NBA tras la sanción por el caso Kawhi Leonard: "Es una injusticia"
Steve Ballmer, el propietario del equipo angelino, ha querido dejar clara su postura tras la sanción
Los Angeles Clippers con Steve Ballmer, su propietario, a la cabeza, no están dispuestos a aceptar la durísima sanción impuesta por la NBA por el caso relacionado con Kawhi Leonard. La franquicia ha reaccionado con contundencia a las conclusiones de la investigación de la liga y ha anunciado que recurrirá las medidas disciplinarias "a través de todas las vías disponibles".
La NBA concluyó este miércoles que los Clippers y Leonard incurrieron en una violación de las normas de elusión del límite salarial. El castigo ha sido especialmente severo: cinco primeras rondas del Draft para la franquicia, una multa de 30 millones de dólares para Steve Ballmer y un año de suspensión para el propietario de los Clippers de todas las actividades relacionadas con la NBA y el equipo.
Leonard, por su parte, ha sido sancionado con una multa de 700.000 dólares por su participación en los hechos investigados.
Los Clippers rechazan las conclusiones de la NBA
La franquicia emitió un primer comunicado en el que rechazó "vehementemente" las conclusiones de la investigación y cuestionó tanto su desarrollo como la imparcialidad del proceso.
Los Clippers consideran que la investigación estuvo condicionada desde el principio por una conclusión predeterminada y aseguran que la versión comunicada públicamente por la NBA no coincide con lo que la liga les había trasladado previamente en privado.
La organización sostiene además que colaboró durante todo el proceso de buena fe y que ahora utilizará todos los recursos disponibles para demostrar su inocencia.
El comunicado termina con una declaración de intenciones clara: los Clippers esperan llevar el caso a un proceso de arbitraje que consideran que debe ser "ético e imparcial".
El abogado de Ballmer habla de una "caza de brujas"
La franquicia también hizo público un escrito dirigido al comisionado Adam Silver y firmado por su abogado, David N. Kelley. En él, los Clippers califican la investigación de "caza de brujas" y hablan de una "injusticia flagrante".
Kelley cuestiona especialmente el origen del caso, surgido a raíz de las informaciones publicadas por el pódcast Pablo Torre Finds Out, que destapó las sospechas sobre el acuerdo de 28 millones de dólares entre Leonard y Aspiration.
El abogado considera que las acusaciones iniciales carecían de fundamento y critica duramente el procedimiento seguido posteriormente por la NBA.
Según la carta, Ballmer habría gastado cerca de 50 millones de dólares relacionados con la investigación. El propietario habría asumido además los costes de al menos seis despachos de abogados, algunos de ellos contratados a petición de los abogados de la propia NBA.
Los Clippers cuestionan la versión de la NBA
Uno de los principales argumentos de la franquicia es que la NBA habría mantenido en privado una posición diferente a la que finalmente presentó en su informe público.
Según Kelley, los abogados de la liga reconocieron durante sus conversaciones que la NBA no consideraba que hubiera existido un acuerdo entre los Clippers y Aspiration para canalizar dinero hacia Leonard.
Sin embargo, el equipo sostiene que, menos de una hora antes de la publicación del informe, recibió la comunicación de las conclusiones definitivas sin disponer de tiempo para responder.
Los Clippers consideran que esta circunstancia vulnera las garantías básicas de un proceso justo.
La franquicia mantiene además que simplemente presentó a Leonard a determinados proveedores y socios comerciales, algo que considera perfectamente legítimo. La NBA, en cambio, sostiene que algunas de esas empresas actuaron como intermediarios para canalizar decenas de millones de dólares hacia Leonard y permitir así una elusión de las normas salariales.
Ballmer, en el centro de la batalla
Aunque Steve Ballmer no ha emitido personalmente una respuesta pública a la sanción, la carta de su abogado deja clara la posición del propietario.
Kelley asegura que la investigación ha deteriorado de forma permanente las relaciones con personas vinculadas a los Clippers y que la reputación de Ballmer ha quedado "irreparablemente dañada".
El abogado también acusa a la NBA de no haber respetado las garantías de debido proceso que el propio Adam Silver había prometido cuando anunció la investigación.
Los Clippers consideran que el procedimiento seguido por la liga no solo es injusto para la franquicia, sino que puede sentar un precedente peligroso para futuras investigaciones dentro de la NBA.
Una batalla que todavía no ha terminado
La sanción de la NBA es vinculante, pero los Clippers ya han dejado claro que no piensan quedarse de brazos cruzados. La franquicia está explorando todas las opciones legales y reglamentarias para intentar revertir las conclusiones y reducir o eliminar los castigos.
El conflicto enfrenta ahora directamente a una de las franquicias más poderosas de la NBA con la propia liga. Y las consecuencias deportivas pueden ser enormes.
Perder las primeras rondas de 2029, 2030, 2031, 2032 y 2033 compromete una parte importante del futuro de los Clippers, mientras que la suspensión de Ballmer durante un año supone un golpe institucional sin precedentes para la organización desde su llegada a la propiedad en 2014.
La batalla por el caso Kawhi Leonard, por tanto, está lejos de haber terminado. Los Clippers han pasado de defender su inocencia durante la investigación a anunciar una ofensiva legal contra la NBA.