Rumores NBA: Los Hawks se lanzan con todo a por VanVleet
Numerosas informaciones apuntan a la posibilidad de un traspaso a tres bandas que lleve a VanVleet a Atlanta Hawks.
Una propuesta de traspaso a tres bandas entre Atlanta Hawks, Houston Rockets y Boston Celtics llevaría a Fred VanVleet a Georgia y modificaría de forma importante las plantillas de las tres franquicias. Atlanta recibiría al base canadiense y a Luka Garza; Houston incorporaría a Corey Kispert, Mouhamed Gueye, Sam Hauser y una primera ronda protegida de 2027; mientras que Boston sumaría a Buddy Hield y Clint Capela.
La operación, planteada por Jackson Caudell en Sports Illustrated, tiene una lógica especialmente clara para los Hawks y los Celtics. Atlanta encontraría un base de garantías tras la salida de Trae Young, Boston añadiría experiencia interior y abarataría su estructura salarial, mientras que Houston obtendría una dosis de lanzamiento exterior que necesita con urgencia. La duda principal estaría en si los Rockets pueden permitirse perder a VanVleet, especialmente después de que el jugador se perdiera toda la temporada por una grave lesión de rodilla.
Así sería el traspaso a tres bandas
Atlanta Hawks reciben
Fred VanVleet
Luka Garza
Houston Rockets reciben
Corey Kispert
Mouhamed Gueye
Sam Hauser
Primera ronda de 2027 protegida
Boston Celtics reciben
Buddy Hield
Clint Capela
Atlanta encontraría al base que necesita
El movimiento parece especialmente atractivo para los Hawks. Desde la salida de Trae Young, Atlanta ha utilizado a CJ McCollum como principal organizador, aunque sus virtudes encajan mejor como anotador exterior y amenaza sin balón. La llegada de VanVleet permitiría devolverle a McCollum un papel más cómodo, con más minutos como escolta, e incluso podría abrir la puerta a que liderara la segunda unidad.
VanVleet aportaría justo lo que le falta al perímetro de Atlanta: dirección, defensa, experiencia y capacidad para jugar sin monopolizar el balón. Su intensidad defensiva encajaría con el sistema de Quin Snyder, mientras que su lanzamiento de tres puntos obligaría a las defensas a respetarle lejos del balón.
Además, el contrato expiring del canadiense tendría un valor estratégico. Atlanta podría utilizarlo como pieza de mercado en la fecha límite si aparece una estrella disponible o dejar que libere una cantidad importante de espacio salarial el próximo verano. El gran interrogante sería su estado físico después de perderse toda la temporada por una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco.
Houston ganaría tiro, pero perdería demasiado control
Los Rockets necesitan lanzamiento exterior. La presencia de Kevin Durant, Alperen Sengun y Amen Thompson exige rodear a sus principales jugadores de especialistas capaces de castigar las ayudas defensivas, y Kispert y Hauser cumplirían perfectamente esa función. Ambos podrían elevar el volumen y la eficiencia del perímetro, mientras que Gueye añadiría juventud y versatilidad.
El problema es que Houston estaría entregando a su principal voz veterana y a uno de sus jugadores más fiables para organizar los partidos. VanVleet no solo aporta puntos o asistencias: también dirige la defensa, controla el ritmo y ayuda a estructurar un equipo que todavía está desarrollándose. Su salida dejaría más responsabilidad sobre Reed Sheppard, una apuesta de futuro que aún necesita tiempo para convertirse en base titular de pleno derecho.
La primera ronda protegida de 2027 suavizaría el coste, pero probablemente no lo compensaría por completo. Los Rockets sumarían dinamita exterior, sí, aunque podrían quedar más expuestos en la creación y en los finales igualados. Para que la operación funcionara, Sheppard tendría que dar un salto inmediato y Amen Thompson debería asumir más responsabilidades con balón.
Boston saldría beneficiado en varios frentes
Los Celtics serían, probablemente, el equipo que menos riesgos asumiría. Boston cambiaría a Sam Hauser por Buddy Hield, un movimiento que puede entenderse como un ligero retroceso en consistencia, pero que mantiene el tiro exterior y añade experiencia ofensiva.
La llegada de Clint Capela también tendría sentido. Con Mitchell Robinson y Neemias Queta por delante, el pívot no necesitaría asumir un papel protagonista, pero ofrecería rebote, presencia física y minutos de calidad cuando Boston necesite descanso o protección interior. Además, el movimiento permitiría desprenderse del contrato de Hauser y mejorar la flexibilidad financiera.
Hield no es tan fiable como Hauser en determinados aspectos defensivos, pero puede generar más amenaza individual y tiene experiencia en escenarios de máxima exigencia. Capela, por su parte, sería una pieza útil para una rotación interior que necesita músculo y seguridad en el rebote.
En definitiva, Atlanta sería el gran ganador deportivo, porque encontraría un base que encaja mejor con su plantilla. Boston obtendría una mejora funcional y económica, mientras que Houston asumiría el mayor riesgo: conseguiría el tiro que necesita, pero a cambio de perder liderazgo, dirección y estabilidad. La propuesta solo tendría sentido para los Rockets si están convencidos de que Sheppard está preparado para ocupar el espacio que dejaría VanVleet.