Barça reconstruye con once fichajes y Sekulic ante la urgencia
El FC Barcelona afronta una temporada de transición con una plantilla completamente renovada y un entrenador debutante en la élite. Tras tres años sin títulos, la presión es máxima para competir en Euroliga y ACB con el séptimo presupuesto de la competición continental.
El ciclo dorado del FC Barcelona con Jasikevicius en el banquillo quedó atrás. Aquella etapa de presupuesto elevado y plantilla de renombre contrasta con los tres años subsiguientes, marcados por resultados decepcionantes que poco tienen que ver con la trayectoria habitual del conjunto azulgrana desde su consolidación en la élite europea a mediados de los años ochenta. Las innumerables Final Four disputadas en la antigua Copa de Europa y, desde 2002, en la actual Euroliga, pesan en la memoria del barcelonismo. La sequía de títulos durante estos tres años genera un dolor especial entre la afición, agravado por el hecho de que el equipo ni siquiera logra aspirar a ellos de manera realista.
La brecha con los rivales y las expectativas moderadas
Cuando se comparan los nombres de la nueva plantilla construida por el Barça con los de media docena de rivales, la distancia resulta evidente. Sin embargo, en la cancha son cinco contra cinco, como suele decirse. Habría que ser muy optimista para vislumbrar al conjunto blaugrana en el playoff de la gran competición continental, incluso luchando por conseguir plaza. Lo más lógico es prever que transiten entre el puesto ocho y el doce de la clasificación. A pesar de ello, les corresponde a los jugadores desbaratar estos pronósticos, pues manejan más o menos el séptimo presupuesto de la Euroliga, lo que obliga a estar en la pelea contra los mejores.
Un proyecto con once fichajes y cambio de entrenador
El 1 de mayo, el Barcelona contaba con Shengelia bajo contrato, dos fichajes de relumbrón como Mike James y Moses Wright, el entrenador de prestigio Xavi Pascual, y Will Clyburn. Ahora, el técnico es prácticamente un debutante: Aleksander Sekulic. Shengelia se marchó al ver cómo salían Pascual, Wright y Clyburn del proyecto. Los nombres que han llegado distan de ser los mismos que se fueron, y durante esta temporada resultará inevitable pensar en lo que podría haber sucedido de haber permanecido James y Justin Robinson como bases titulares, Shengelia como ala-pívot de inicio en lugar del casi desconocido Evbuomwan, o Clyburn en lugar de Minaya para disputar la Euroliga, dejando la ACB para Umude y Ubal.
De haber continuado Shengelia, no se habría fichado a un cupo como Balcerowski, que encaja tan poco en la filosofía de juego de Sekulic como se ha visto en la Lliga Catalana y en la Supercopa. La cancha dictará sentencia en pocos meses. Hay tantos partidos de aquí a finales de noviembre que con una veintena disputados entre la ACB y la Euroliga será factible hacerse una primera idea del potencial del equipo. El seguidor culé necesita ilusionarse y ver cosas divertidas en el Palau, un cierto espectáculo y competitividad.
El quinteto probable y sus incógnitas
Con Robinson, Punter y Martin en un posible quinteto titular, el Barcelona dispone de tres buenos jugadores exteriores. Josh Nebo parece un pívot sólido, pero con Makoundou y Balcerowski como relevos, es fácil prever un fichaje a mitad de temporada en esta posición. Tyrese Martin, Kevin Punter y Justin Robinson conforman una línea exterior que genera esperanza, aunque la solidez defensiva y la consistencia ofensiva deberán demostrarse sobre la cancha.
Sobre Evbuomwan, los scouts NBA consultados hablan bien, con el matiz de que habría tenido mejor encaje como suplente de Shengelia o algún otro ala-pívot más consolidado en la Euroliga. El inglés es un debutante, y en la Euroliga el nivel en su posición es altísimo, tanto en los principales favoritos al título como entre los candidatos al play-in, incluso entre los equipos que a priori estarán en la zona baja.
El banquillo y las piezas secundarias
Saliendo desde el banquillo, Joel Parra ofrece buenas garantías. Brizuela suele ser irregular pero ayuda. Umude es un especialista defensivo más que una pieza importante en ataque. Nkamhoua ha mostrado cosas interesantes en los torneos de pretemporada. Queda por ver si Gibson da el nivel como base suplente; lo hizo bien en la Eurocup con el Cedevita, pero la Euroliga es otra cosa.
Juan Núñez no está cómodo en pista tras dos años de lesiones de rodilla y además tendrá pocos minutos, algo ya visible estas semanas. La esperanza es que recupere el nivel que ostentaba en el Ulm alemán. Agustín Ubal fue fichado como exterior cupo polivalente y lo lógico es que sea utilizado en la ACB y no en la Euroliga. Minaya no tuvo apenas minutos en la Supercopa aunque llevaba solo dos semanas con el equipo; se presupone que debe ir adaptándose y cogiendo ritmo en las próximas semanas. Balcerowski debe demostrar pronto si está para ser el pívot suplente de Nebo o si le adelanta Makoundou cuando este vuelva de su lesión a mediados de octubre.
El factor tiempo en una Europa sin piedad
Cuando se realizan once fichajes y solo siguen cuatro jugadores del curso anterior —uno de ellos Núñez, que apenas jugó unos minutos en la recta final de la anterior temporada— y hay un entrenador nuevo, está claro que hay que dar tiempo. El problema es que en Europa no hay piedad. Cuando un equipo está mal durante los primeros meses, raro es que se tenga paciencia. Los próximos partidos, especialmente hasta finales de noviembre, serán determinantes para calibrar si este proyecto de reconstrucción tiene viabilidad o si los pronósticos moderados se confirman. El Barcelona necesita que la cancha hable pronto y que los nuevos efectivos encuentren la sintonía necesaria para competir en dos frentes exigentes.