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Euroliga Dubái sorprende al Real Madrid con victoria en el último segundo

Euroliga: El equipo de Pedro Martínez cae derrotado 78-77 ante Dubái en un partido decidido en los segundos finales. Bacon fue el protagonista ofensivo local con 24 puntos, mientras que Luwawu-Cabarrot lideró a los blancos con 11 anotaciones en una batalla cerrada.

Dubái sorprende al Madrid con victoria en el último segundo

El Real Madrid comenzó su andadura en Euroliga con un tropiezo amargo en Dubái. La victoria de los locales por 78-77 llegó en el instante más crítico, cuando el equipo de Pedro Martínez tuvo la última posesión pero no supo aprovecharla. Feliz dispuso del tiro ganador en los segundos finales, pero su lanzamiento no encontró canasta. El resultado deja a los blancos con un récord de 0-1 en la competición continental.

Un primer acto de equilibrio y reacciones

El partido arrancó con Dwayne Bacon desatado en ataque para los anfitriones. El ala-pívot de Dubái impuso su físico desde el primer momento, presagiando la exhibición que vendría después. El primer cuarto transcurrió en términos de igualdad (20-16), aunque la defensa local mostraba una versión mejorada respecto a encuentros previos. Los de Xavi Pascual parecían haber estudiado bien los movimientos del Real Madrid y ajustado sus esquemas defensivos.

El segundo período fue más dinámico. Los blancos encontraron ritmo en ataque en transición, con Jantunen y Luwawu-Cabarrot floreciendo en estas situaciones rápidas. El marcador llegó a favorecer a los de Pedro Martínez con un parcial que los llevaba al 25-30. Sin embargo, Dubái respondió con contundencia cerca del aro gracias a Kabengele, quien metió músculo en la pintura. Tavares y Maledon conectaron con una racha de 0-12 que cambió el signo del partido rumbo a los vestuarios. Los locales se fueron al descanso con ventaja de 38-44.

El giro de guión en el tercer cuarto

Tras la reanudación, el panorama se invirtió de forma radical. Dubái anotó nueve puntos consecutivos en apenas dos minutos, volcando el marcador a su favor en 47-44. El equipo de Xavi Pascual encontró una defensa asfixiante que limitaba las opciones de los blancos. Los de Pedro Martínez no acertaban desde la distancia y sus ataques en estático comenzaban a atragantarse conforme avanzaba el tiempo. La falta de precisión ofensiva se convirtió en un problema recurrente que penalizó sus opciones de mantener la competitividad.

Damian Jones emergió como figura inesperada en la defensa de Dubái antes del último asalto, metiendo mano en los movimientos del Real Madrid. El marcador llegó a 63-62, manteniéndose ajustado. La batalla del rebote se convirtió en el elemento decisivo del encuentro. Los blancos no mostraban miedo en esta faceta y llegaron a aventajar 65-72, pareciendo controlar el devenir del partido.

Okobo y Wright sellan la remontada

Sin embargo, Okobo y Wright metieron a los de Xaja Pascual de nuevo en la contienda, igualando en 78-77 cuando faltaba apenas un minuto para el final. Todo estaba por decidir en los segundos finales. Euroliga regaló un desenlace de película: posesión de nueve segundos para el Real Madrid, oportunidad de oro para llevarse la victoria. Feliz no tomó la mejor decisión posible en su intento de tiro ganador, permitiendo que Dubái se llevara una victoria agónica que sabe a venganza después de encuentros previos.

El equipo de Pedro Martínez deberá analizar en profundidad esta derrota. No fue cuestión de falta de esfuerzo, sino de precisión en momentos clave y de gestión en los últimos segundos. Luwawu-Cabarrot fue el más destacado entre los blancos con 11 puntos, insuficiente ante la exhibición ofensiva de Bacon, quien se marchó hasta los 24 tantos. La competición continental es exigente, y los detalles marcan la diferencia entre ganar y perder por la mínima.

Primeras lecciones de la temporada

Este primer encuentro en Euroliga deja varias lecciones para el conjunto madrileño. La defensa debe mejorar su consistencia a lo largo de los cuarenta minutos, evitando esos parciales devastadores que cambian el signo del partido. El ataque estático requiere más creatividad y movimiento sin balón. Y en los momentos de máxima presión, la toma de decisiones debe ser más certera.

Dubái celebra una victoria que le permite comenzar con buen pie en la competición. Los locales mostraron capacidad de reacción, defensa agresiva y, sobre todo, carácter para sellar el encuentro en los instantes finales. Para el Real Madrid, queda la lección de una derrota amarga que, aunque duele, llega en la primera jornada. Tendrá oportunidad de reaccionar en los próximos compromisos de Euroliga, donde la consistencia y la mentalidad ganadora serán fundamentales para competir al más alto nivel.