3x3: España logra la plata en Amberes y suma cuarto podio seguido
La selección femenina de baloncesto 3×3 española regresa de Amberes con medalla de plata tras caer en la final ante Países Bajos. Con un equipo renovado liderado por Txell Alarcón, Helena Oma, Marta Canella y Gracia Alonso de Armiño, España mantiene su presencia en el podio europeo por cuarto año consecutivo.
El baloncesto 3×3 español vuelve a demostrar su solidez competitiva en Europa. La medalla de plata conquistada en la Copa de Europa de Amberes 2026 consolida una racha extraordinaria que comenzó hace cuatro años. Desde 2023, cuando España se colgó plata, pasando por el oro de 2024 y el bronce de 2025, el equipo femenino ha mantenido una presencia constante en lo más alto del podio continental, un hito que pocas selecciones logran mantener con tanto rigor.
Lo más destacable de este torneo radica en la renovación del roster. Sandra Ygueravide, ahora seleccionadora tras abandonar la competición, apostó por un cuarteto sin figuras de gran envergadura al uso. Helena Oma, Txell Alarcón, Marta Canella y Gracia Alonso de Armiño formaron una unidad versátil donde la polivalencia se convirtió en la principal baza táctica. Esta apuesta por la adaptabilidad y la movilidad en pista ha permitido que España mantuviera su nivel competitivo incluso con caras nuevas.
El camino hacia la final en Amberes
La primera fase del torneo evidenció el potencial del equipo español. Los enfrentamientos ante Eslovenia (21-9) y Hungría (19-14) se resolvieron con solvencia, permitiendo a España avanzar como uno de los principales candidatos. Eslovenia, que posteriormente alcanzaría las semifinales, no pudo frenar el ritmo de un equipo que ya mostraba su verdadera dimensión en defensa y en la capacidad de transición.
Los cuartos de final trajeron consigo un encuentro de gran intensidad ante las anfitrionas belgas. En un ambiente de estadio lleno, España impuso su juego y se impuso con claridad (20-9), demostrando que podía competir con equipos locales sin que el factor cancha fuera determinante. La contundencia defensiva fue clave en este encuentro, donde la capacidad de España para limitar los puntos en la pintura resultó decisiva.
Sin embargo, la verdadera prueba llegó en semifinales. Azerbaiyán, una de las favoritas del torneo y precisamente el equipo que había eliminado a España en las semifinales de la Copa de Europa 2025, se presentaba como un rival de máxima dificultad. El partido fue espectacular en términos de competitividad. España logró imponerse (20-16) en un encuentro donde cada posesión fue disputada. Un doble a una pierna de Marta Canella resultó decisivo para el resultado final, un gesto que simboliza la capacidad del equipo para encontrar soluciones en momentos críticos.
La final ante Países Bajos: campeones de Europa y mundo
La final enfrentaba a España contra Países Bajos, el dominador indiscutible del baloncesto 3×3 femenino en los últimos años. Las neerlandesas llegaban al encuentro como campeonas de Europa y del mundo, un palmarés que reflejaba su supremacía táctica y física. Además, buscaban su segundo oro consecutivo en la Copa de Europa, consolidando una dinastía que parecía imbatible.
El inicio fue desfavorable para España. Países Bajos salió con autoridad, estableciendo un 6-1 que parecía augurar un dominio completo. Los errores españoles en tiros cercanos al aro, fallos que no suelen ser habituales, pusieron a las españolas en una situación comprometida. Sin embargo, el carácter español emergió cuando más se necesitaba. Txell Alarcón, una de las piezas clave del ataque español, conectó tres dobles consecutivos que transformaron el marcador de 14-5 a 14-11, inyectando esperanza en un equipo que no se rendía ante la adversidad.
El cierre fue apretado y emocionante, pero Países Bajos logró mantener su ventaja hasta el final. El marcador de 16-13 reflejó una final competitiva donde España tuvo oportunidades reales de victoria, pero la experiencia y la solidez defensiva de las neerlandesas terminaron siendo determinantes. A pesar de la derrota, la plata representa una confirmación de que España sigue siendo un equipo de primer nivel mundial.
Renovación y proyección hacia Los Ángeles 2028
La transición de Sandra Ygueravide y Vega Gimeno desde las pistas hacia responsabilidades técnicas marca un punto de inflexión en el baloncesto 3×3 español. Ygueravide como seleccionadora y Gimeno como coordinadora han orquestado una renovación que podría haber supuesto un riesgo, pero los resultados indican que la apuesta fue acertada. La Copa del Mundo sirvió como banco de pruebas, permitiendo al equipo adaptarse a nuevas dinámicas sin presión de medallas.
El circuito Women's Series proporcionó el laboratorio perfecto para perfeccionar el sistema de juego. Tres títulos en Viena, Bucarest y Orleans demostraron que España no solo competía, sino que ganaba con regularidad. La Copa de Europa de Amberes ha sido la certificación definitiva del trabajo realizado, la confirmación de que el proyecto técnico es sólido y sostenible.
De cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, esta plata deja buenas sensaciones pero también señala el camino a recorrer. Países Bajos ha establecido un estándar muy alto, pero España tiene los ingredientes necesarios para aspirar a más. La polivalencia del equipo, la capacidad de adaptación táctica y la mentalidad ganadora demostrada en Amberes son cimientos sobre los que construir un proyecto ganador.
El baloncesto 3×3 masculino en Amberes
Mientras la selección femenina conquistaba plata, el equipo masculino completó un torneo respetable terminando en séptima posición. A pesar de ser líderes de grupo en la primera fase con victorias ante Italia (21-11) y un ajustado encuentro ante Países Bajos (13-14), el equipo masculino no pudo mantener ese ritmo en fases posteriores. La eliminación en cuartos ante Francia (14-21), complicada por varios jugadores con problemas físicos, truncó las aspiraciones de un equipo que mostraba potencial en la primera ronda.
Este resultado, aunque no es de medalla, refleja que el baloncesto 3×3 español mantiene competitividad en ambas categorías, un equilibrio que no todos los países logran sostener. La proyección para futuras competiciones pasa por resolver los problemas de disponibilidad física y consolidar una estructura de juego que permita competir con las mejores selecciones del mundo en esta modalidad cada vez más popular.