Dubái frena al Barça en su segundo duelo europeo
El FC Barcelona cae derrotado en la Euroliga ante Dubái por 94-87, encajando su primer tropiezo de la temporada. A pesar de una remontada espectacular en los últimos minutos, los azulgranas no logran completar la reacción y sucumben ante un rival que dominó el encuentro desde el descanso.
El Barça ha experimentado su primer revés en la Euroliga tras caer en territorio emiratí. Los de Sekulic llegaban con el optimismo de la victoria inaugural, pero se toparon con un equipo que supo aprovechar su ventaja acumulada en la primera mitad. El marcador final de 94-87 refleja un partido en el que la reacción culé llegó demasiado tarde para evitar la derrota.
Punter lidera la remontada sin éxito
Kevin Punter fue nuevamente el estandarte del equipo azulgrana, aportando 25 puntos en un partido donde el FC Barcelona necesitaba desesperadamente su mejor versión ofensiva. El escolta estadounidense tiró del carro visitante durante toda la contienda, especialmente en esos momentos finales cuando la diferencia se redujo hasta apenas seis puntos. Su liderazgo fue evidente, pero insuficiente para remontar una brecha que se había abierto demasiado en el segundo cuarto.
Junto a Punter, Olek Balcerowski también se involucró activamente en los intentos de reacción del conjunto catalán. Ambos jugadores tiraron de su equipo hasta conseguir acercarse a 90-84 ya en el último minuto de juego. Sin embargo, la diferencia acumulada durante los primeros cuartos era simplemente demasiado grande para salvarse en los últimos compases.
Kabengele domina en ambas facetas
Kabengele fue determinante para el equipo emiratí, imponiendo su ley tanto en el perímetro como en la zona. El ala-pívot finalizó el encuentro con 21 puntos y 6 rebotes, demostrando su versatilidad ofensiva. Su capacidad para jugar en diferentes espacios de la cancha resultó problemática para una defensa del Barça que sufría por las bajas en su juego interior.
El segundo cuarto decidió el partido
El Barça comenzó el encuentro compitiendo de forma equilibrada. El primer cuarto se cerró con un parcial de 23-25 a favor de los visitantes, lo que sugería un partido igualado donde cualquier equipo podía imponerse. Pero el segundo cuarto fue demoledor para los intereses azulgranas. Dubái ejecutó un parcial de 29-12 que cambió radicalmente el rumbo del encuentro. Los de Xavi Pascual se adueñaron del juego y no lo soltaron en el resto de la contienda.
Con una ventaja de 15 puntos al descanso, el equipo emiratí controló el desarrollo del partido durante toda la segunda mitad. Aunque la diferencia osciló entre los diez y veinte puntos, nunca permitió que los azulgranas se acercaran lo suficiente como para poner en peligro su victoria. El control del juego fue prácticamente total, especialmente en defensa, donde el Barça encontró serias dificultades para generar oportunidades claras.
Las bajas interiores pesaron demasiado
El equipo catalán afrontaba el compromiso con un juego interior bajo mínimos. Las ausencias de Nebo, Evbuomwan y Makoundou fueron determinantes a la hora de competir en ambas canastas. Sin su habitual fortaleza en la zona, el FC Barcelona se vio obligado a jugar un baloncesto más exterior, algo que no resultó efectivo contra un rival que supo defender con solidez.
Los primeros minutos del partido fueron un intercambio de golpes que podría haber beneficiado a los visitantes, pero una vez que Dubái encontró su ritmo en el segundo cuarto, la falta de presencia interior del Barça se hizo evidente. El equipo emiratí controló los rebotes y generó facilidades ofensivas que los azulgranas no pudieron contrarrestar de forma efectiva.
A pesar de todo, el Barça demostró tener recursos para reaccionar. La remontada de los últimos minutos, con Punter y Balcerowski liderando el ataque, mostró que este equipo tiene capacidad de competencia incluso en circunstancias adversas. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. La diferencia en el balance de tiros libres también jugó un papel importante: Dubái lanzó 24 mientras que el Barça apenas llegó a los 8, un factor que en un partido tan ajustado en el resultado final pudo haber marcado diferencias.
Esta primera derrota en la Euroliga representa un aprendizaje importante para el equipo de Sekulic. A pesar de partir con optimismo tras vencer en la jornada inaugural, los azulgranas se han encontrado con la realidad de una competición donde los rivales castigan cualquier falta de consistencia. La reacción llegó, pero no fue suficiente para evitar el tropiezo en territorio emiratí.