Madrid se impone al Unicaja en los últimos segundos
Real Madrid logró una victoria de oro en su debut liguero frente al Unicaja, resolviendo un partido de máxima tensión en los últimos compases. Los detalles defensivos y el acierto en rebote fueron determinantes para que los blancos se llevaran el triunfo 89-87, con los malagueños fallando oportunidades clave cerca del aro en la recta final.
El Real Madrid continúa sin conocer la tranquilidad en sus últimos compromisos. Tras ganar dos finales apretadas en la Supercopa europea y perder otra en Dubai, los blancos debutaron en la ACB con un resultado igualmente ajustado frente al Unicaja. La victoria llegó en los segundos finales, confirmando que este equipo madrileño vive cada encuentro al límite de las emociones. No es casualidad: en estos partidos de máxima exigencia, el Real Madrid ha demostrado poseer mayores tablas y una capacidad de reacción que le permite remontadas cuando parecía todo perdido.
Un Unicaja valiente que no tuvo suerte en el tramo decisivo
El conjunto malagueño llegaba a este encuentro con tres bajas y rotaciones ajustadas, pero sus doce alineados mostraron un nivel competitivo notable. Aunque carecían de potencia física en la pintura y la falta de centímetros era evidente en las posiciones interiores, el Unicaja nunca perdió la cara al partido. De hecho, durante gran parte del encuentro, especialmente en la segunda mitad, fue superior en muchos aspectos. En el descanso, la sensación entre los locales era de desconcierto tras perder una renta que parecía sólida. Los de Pedro Martínez jugaron mal un tramo de tres minutos y medio que resultó decisivo, mostrándose sumamente blandos en defensa y rebote, con pérdidas de balón que castigaron su juego.
La reanudación fue todavía mejor para el Unicaja. Magnifico en defensa, cuidando bien la posesión y atento al rebote, el equipo malagueño supo jugar sin un cinco puro en pista, adaptándose con Noua como único interior. Cuando el Real Madrid no lograba ponerse el mono de trabajo y seguía muy fallón desde el perímetro, los visitantes aprovecharon para dar un estirón considerable. Con Hernangómez aportando diez puntos en el tercer cuarto, el Unicaja llegó a estar ocho puntos arriba mediado el último cuarto. Todo parecía indicar que la victoria sería para los de Vidorreta, pero ahí el equipo blanco demostró su calidad.
La remontada del Real Madrid en los últimos minutos
Cuando el marcador mostraba 76-81 con cuatro minutos exactos por disputarse, el Real Madrid comenzó una transformación definitiva. Los malagueños, que habían jugado un baloncesto inteligente y efectivo durante gran parte del partido, comenzaron a fallar con una claridad dolorosa. Brazdeikis y Perry cometieron tiros malos, mientras que Hernangómez, siendo fiel a su tendencia incluso en los momentos en que juega bien, desperdició dos tiros libres clave que pudieron haber liquidado el encuentro. Estos errores fueron el punto de inflexión.
Campazzo empató a 81 con un triple de máxima precisión. Maledon anotó de dos para el 84-81, con personal además. El Unicaja intentó responder con un tiro de tres de Noua que no entraba, y la desesperación comenzó a ser visible entre los locales. Pero entonces, en un giro inesperado, el Real Madrid cometió dos pérdidas tontas que los visitantes aprovecharon para ponerse 84-85 a poco más de un minuto del final. La tensión era máxima.
Los detalles que decidieron el encuentro
Con 41 segundos en el reloj, Luwawu-Cabarrot ejecutó un triple que pareció sellar la victoria para los blancos. Pero el Unicaja aún tuvo opciones. Un buen balón llegó hasta Brazdeikis bajo el aro, aunque fue molestado por Campazzo, quien logró que el lituano hiciera un pésimo lanzamiento que falló. Pradilla hizo un 1 de 2 desde la personal, y Perry anotó 2 de 2 para dejar el marcador en 88-87. Siete segundos quedaban por disputarse.
El árbitro señaló personal a Campazzo, quien metió el primer tiro libre. En el segundo, deliberadamente falló, asegurando la victoria del Real Madrid. Fue una conclusión que resumía perfectamente lo que había sido el último cuarto: un festival de aciertos para los blancos y errores para los malagueños. De los 24 puntos que anotó el Real Madrid en esa fase final, 19 fueron obra de Cabarrot, Campazzo y Maledon. Los blancos también ganaron el rebote en ese cuarto por 14-8, otro de los detalles que resultó fundamental.
Análisis táctico y rendimiento individual
El Unicaja tuvo una actuación digna de alabanza considerando sus limitaciones previas. Su defensa fue excelente durante casi los 40 minutos de juego, y el rebote también fue un punto fuerte. Sin embargo, el tiro de tres fue un problema persistente durante toda la contienda: apenas 1 de 8 en el último periodo. Hernangómez realizó una aportación notable, aunque su rendimiento desde la personal (6 de 10) fue doloroso en momentos críticos. Con tres lesionados previos y la baja de Alberto Díaz durante el encuentro, más el flojo desempeño de Perry, el Unicaja firmó prácticamente un milagro de actuación competitiva.
En el bando del Real Madrid, los brillos llegaron de Maledon, Deck y Campazzo, quienes fueron decisivos en los momentos de mayor presión. Abalde también cumplió su rol con trabajo defensivo y aportaciones en el juego. Sin embargo, Sarr continúa muy perdido en su adaptación al equipo, algo que los blancos deberán resolver en próximas jornadas. Luwawu-Cabarrot fue, sin duda, el ejecutor final más incisivo, especialmente en esos últimos minutos donde el equipo necesitaba gol.
Este debut en la ACB confirma que el Real Madrid tiene una capacidad de reacción excepcional, pero también que los partidos no serán cómodos. La calidad y las tablas en situaciones límite son sus principales activos, y frente al Unicaja, un equipo que compitió de verdad pese a sus limitaciones, esa diferencia resultó decisiva en los últimos segundos de un encuentro que merecería haber tenido otro final.