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La NBA alucina con Aday Mara y Sergio de Larrea

Compañeros de equipo de ambos jugadores españoles han dejado grandes titulares acerca de las sensaciones transmitidas por ellos en la pretemporada.

Aday Mara, alucine de la NBA. Foto: gettyimages

Aday Mara y Sergio De Larrea afrontan su primera temporada en la NBA rodeados de expectativas. El pívot aragonés, número 12 del último Draft, ya ha impresionado a sus compañeros de Oklahoma City Thunder, mientras que el base valenciano, elegido en el puesto 25 por Dallas Mavericks, está recibiendo el respaldo de uno de los grandes referentes de su nuevo equipo: Kyrie Irving.

Los dos representan además una nueva generación del baloncesto español que llega a Estados Unidos después de haber pasado por experiencias importantes antes de aterrizar en la NBA. Mara viene de ganar la NCAA con Michigan y de estrenarse con la Selección española, mientras que De Larrea llega desde un Valencia Basket con mentalidad competitiva. Ahora comienza el verdadero desafío: convertir todo ese potencial en minutos y protagonismo en la mejor liga del mundo.

Aday Mara ya impresiona en Oklahoma City

Mara, con solo 21 años y sus 2,21 metros de altura, ha llegado a Oklahoma City con un contexto especialmente atractivo. Los Thunder siguen siendo uno de los grandes proyectos de la NBA y cuentan con Shai Gilgeous-Alexander, actual MVP, como referencia.

El español ya ha vivido sus primeros entrenamientos con el grupo y reconoce que la experiencia fue especial: era la primera vez que compartía pista con buena parte de sus nuevos compañeros y le permitió empezar a familiarizarse con el ritmo y las exigencias de la NBA.

Pero lo más llamativo han sido las primeras impresiones de sus compañeros.

Alex Caruso fue contundente al hablar de Mara: "Es un monstruo". El veterano base también destacó tanto al pívot español como a Bennett Stirtz por su capacidad para entender el juego y tomar buenas decisiones pese a su juventud.

Ese tipo de comentario permite entender la impresión que está causando Mara dentro de Oklahoma City. No significa que vaya a tener automáticamente un papel importante, pero sí que el rookie ha comenzado a generar una sensación positiva entre quienes ya han podido trabajar con él.

Su gran reto: hacerse un hueco en un equipo campeón

Las expectativas alrededor de Mara son altas, pero su situación también exige paciencia. Oklahoma City viene de conquistar el anillo en 2025 y afronta una temporada en la que vuelve a partir con aspiraciones importantes.

Para el español, eso significa competir por minutos en una plantilla con mucho talento y aprender de jugadores experimentados. Su físico le permite ofrecer algo diferente y su evolución durante los próximos meses será especialmente importante para determinar cuánto puede participar en su primera temporada.

Su paso previo por la Selección española puede ayudarle en ese proceso. Mara reconoció que jugar este verano junto a jugadores más veteranos le permitió experimentar antes lo que supone compartir vestuario con profesionales de mayor edad y adaptarse a un entorno más exigente.

Kyrie Irving se rinde a Sergio De Larrea

Mientras Mara recibe elogios en Oklahoma, Sergio De Larrea comienza su aventura en Dallas con un aliado de lujo.

Kyrie Irving habló del base español durante el media day de los Mavericks y destacó especialmente su IQ baloncestístico, su mentalidad ganadora y sus ganas de aprender. Incluso bromeó asegurando que De Larrea le había llamado el compañero perfecto porque le había pagado 1.000 dólares para decirlo.

Más allá de la broma, el mensaje de Irving fue muy significativo. El base estadounidense explicó que De Larrea llega de un equipo europeo con una cultura ganadora, que tiene hambre por aprender y que puede recurrir a él cuando necesite ayuda.

"Es un ganador, viene de un equipo con mentalidad ganadora en Europa, y se nota que tiene hambre por aprender", señaló Irving. También dejó claro que tanto él como los Mavericks quieren que el español triunfe.

Dos caminos diferentes, una misma oportunidad

Mara y De Larrea llegan a la NBA desde posiciones diferentes. El primero lo hace como una apuesta de lotería en una franquicia que acaba de ser campeona; el segundo, como elección número 25 en unos Mavericks que están construyendo una nueva etapa alrededor de Cooper Flagg.

Precisamente por eso, el objetivo inmediato de ambos no tiene por qué ser acumular grandes estadísticas. Para Mara será adaptarse al ritmo, físico y exigencia de la NBA y competir por minutos en una plantilla de máximo nivel. Para De Larrea, aprender rápidamente junto a jugadores como Irving y ganarse la confianza de un nuevo cuerpo técnico.

Lo importante es que las primeras señales desde dentro de ambos vestuarios son positivas. Caruso ya ha definido a Mara como "un monstruo" e Irving ve en De Larrea a un jugador con mentalidad ganadora y hambre por progresar. Ahora les toca a los dos convertir esos elogios iniciales en rendimiento sobre la pista.