Previa Los Angeles Lakers 2026/27 | ¿está bien rodeado Luka Doncic para ganar?
La pregunta sobre los púrpura y oro es ver si pueden ser capaces de ganar el anillo
Los Angeles Lakers afrontan la temporada 2026/27 ante uno de los mayores cambios de ciclo de los últimos años. La salida de LeBron James, que ha firmado con los Philadelphia 76ers, deja a Luka Doncic como principal referencia de un equipo que pretende mantenerse entre los aspirantes de la Conferencia Oeste. Después de terminar la pasada campaña con un balance de 53 victorias y 29 derrotas, los angelinos quieren dar un paso más y volver a competir por el campeonato.
El curso anterior terminó con un sabor amargo. Los Lakers concluyeron la temporada regular en la cuarta posición del Oeste, pero los Oklahoma City Thunder acabaron con sus aspiraciones en las semifinales de conferencia con un contundente 4-0. Para evitar que se repita ese desenlace, la franquicia ha apostado por renovar piezas importantes, incorporar jugadores de rotación y, sobre todo, construir una plantilla que encaje mejor alrededor de Doncic.
Las expectativas siguen siendo elevadas. El equipo aparece en la sexta posición de los rankings de pretemporada, una muestra de que existe confianza en su potencial ofensivo, aunque también persisten dudas importantes sobre su capacidad defensiva.
Luka Doncic, el líder indiscutible tras la marcha de LeBron James
La salida de LeBron supone un cambio significativo para los Lakers. El veterano alero ha sido una figura central del equipo durante varias temporadas, pero su marcha a Philadelphia abre definitivamente la puerta a una nueva etapa liderada por Doncic.
El esloveno contará con Austin Reaves como principal socio exterior después de que la franquicia asegurase su continuidad con una renovación de cuatro temporadas y 180 millones de dólares. La pareja ofrece argumentos para construir uno de los ataques más peligrosos de la competición, gracias a su capacidad para generar ventajas con balón, crear oportunidades para sus compañeros y asumir responsabilidades en los momentos decisivos.
Además, Doncic llega a la temporada con la expectativa de encontrarse en el mejor estado físico de su carrera. Si logra mantener esa condición y dispone de una plantilla que aproveche sus virtudes, la lucha por el MVP aparece como un objetivo realista.
La clave estará en rodearlo de jugadores capaces de castigar las ayudas defensivas. Los Lakers han incorporado más opciones para abrir la pista y ofrecer soluciones sin balón, una necesidad especialmente importante cuando Doncic monopoliza la creación ofensiva.
Walker Kessler, el fichaje que puede cambiar la defensa
La incorporación de Walker Kessler, procedente de los Utah Jazz, es uno de los movimientos más interesantes del verano. El pívot puede aportar precisamente el perfil que necesita Doncic para potenciar su juego, con capacidad para poner bloqueos contundentes, continuar hacia el aro y tomar decisiones rápidas cuando recibe el balón.
Kessler también ha comenzado a mostrar recursos en el lanzamiento exterior, una evolución que podría ampliar las posibilidades ofensivas de los angelinos. Sin embargo, su principal aportación estará en defensa, donde destaca por su capacidad para proteger el aro y dificultar las finalizaciones de los rivales.
Durante su carrera, los oponentes han convertido solamente el 50,6% de sus lanzamientos desde menos de seis pies del aro cuando Kessler está implicado en esas acciones, un porcentaje 13,3 puntos inferior a su eficacia habitual en esas situaciones, según los datos facilitados.
Su presencia puede ayudar a compensar algunas de las limitaciones defensivas de los jugadores exteriores. También ofrece a Doncic un compañero interior con características adecuadas para el bloqueo directo, una de las herramientas más importantes de su repertorio ofensivo.
No obstante, existe una incógnita inicial: Kessler todavía no ha debutado en pretemporada debido a un problema en un dedo. La situación no se considera preocupante, pero su adaptación y su disponibilidad serán aspectos que convendrá seguir durante las primeras semanas.
Más profundidad en la plantilla, pero dudas en defensa
Los Lakers han realizado varios movimientos para mejorar sus opciones más allá de sus dos principales estrellas. Quentin Grimes ha sido titular en los tres partidos de pretemporada disputados, por lo que apunta a ocupar un papel importante en el perímetro. Su capacidad para jugar sin balón puede ayudar a liberar espacios para Doncic y Reaves.
También han llegado Sandro Mamukelashvili, Collin Sexton, Kevon Looney, Ziaire Williams y Matisse Thybulle, mientras que Jaden Hardy se ha incorporado mediante un traspaso desde Washington. En el draft, la franquicia seleccionó a Cameron Carr con el número 24.
La renovación de Reaves por cuatro temporadas y 180 millones de dólares ha sido uno de los movimientos más importantes, junto con los fichajes de Mamukelashvili, por 52 millones durante cuatro campañas, y Grimes, por 60 millones en el mismo periodo. Sexton firmó por dos temporadas y 19 millones de dólares.
Sin embargo, el problema está en el equilibrio entre ataque y defensa. Ni Doncic ni Reaves destacan por ser especialistas defensivos, y los nuevos jugadores exteriores tampoco garantizan por sí solos una mejora suficiente en ese apartado. Kessler puede convertirse en el último recurso para frenar las penetraciones rivales, pero el equipo necesitará defender bien lejos del aro y evitar que los adversarios encuentren ventajas con demasiada facilidad.
La marcha de Marcus Smart, que ha firmado con los Houston Rockets, también supone la pérdida de un jugador con experiencia defensiva. A ello se suman las salidas de Rui Hachimura, Deandre Ayton, Luke Kennard y Jaxson Hayes, que obligan a reorganizar tanto la rotación interior como las opciones exteriores.
La cuestión no es si los Lakers pueden anotar muchos puntos. Su potencial ofensivo está fuera de toda duda. El verdadero interrogante es si podrán mantener el nivel defensivo necesario para competir contra las mejores plantillas de la NBA.
Las salidas obligan a redefinir la rotación
La plantilla angelina presenta diferencias importantes respecto a la del curso anterior. LeBron James se ha marchado a Philadelphia, Kennard ha firmado con Phoenix, Smart ha puesto rumbo a Houston y Hayes jugará en Utah. Hachimura, por su parte, continuará su carrera en Los Angeles, pero con los Clippers, mientras que Ayton ha sido traspasado a Washington.
Estas salidas obligan a repartir responsabilidades de otra manera. Doncic y Reaves tendrán que asumir una parte importante de la creación ofensiva, mientras que Grimes podría consolidarse como titular y Kessler tendrá la responsabilidad de dar consistencia a la defensa interior.
Jake LaRavia parte con ventaja para ocupar el puesto de ala-pívot, según las primeras impresiones de la pretemporada. La aportación de jugadores como Looney, Thybulle y Mamukelashvili también será importante para mantener un nivel competitivo cuando las estrellas descansen.
La profundidad parece mayor en algunos aspectos, pero todavía queda por comprobar cómo encajan todas las piezas en partidos oficiales. La continuidad de los principales jugadores y la capacidad de los suplentes para responder ante las ausencias serán determinantes en una temporada larga.
¿Hasta dónde pueden llegar los Lakers en 2026/27?
El calendario comenzará con dos compromisos exigentes: los Golden State Warriors visitarán a los Lakers el 21 de octubre y los Clippers serán sus siguientes rivales el 23 de octubre. Un inicio que permitirá empezar a evaluar el funcionamiento de una plantilla con muchas novedades.
El mejor escenario para los angelinos pasa por desarrollar un ataque dominante alrededor de Doncic y Reaves, aprovechar la presencia de Kessler y conseguir que el resto de la rotación aporte suficiente consistencia defensiva. Si todo encaja, los Lakers podrían luchar por las primeras posiciones de la Conferencia Oeste y aspirar incluso a terminar la temporada regular como primeros clasificados.
En cambio, una lesión prolongada de Doncic o Reaves tendría consecuencias importantes, dado el peso que ambos tendrán en la creación ofensiva. La disponibilidad de Kessler también será fundamental: si el pívot no logra consolidarse como referencia defensiva, el equipo podría sufrir para contener a los rivales más potentes.
En el peor de los escenarios, una ofensiva menos eficaz de lo esperado y una defensa vulnerable podrían empujar a los angelinos hacia el torneo play-in, pese al talento de sus principales jugadores.
Los Lakers tienen argumentos para ser uno de los equipos más peligrosos de la NBA, pero también cuestiones pendientes que resolver. La salida de LeBron marca el final de una etapa y coloca a Doncic en el centro del proyecto. Ahora, el reto consiste en transformar su enorme capacidad ofensiva en un equipo equilibrado y preparado para competir en las eliminatorias.
La temporada 2026/27 determinará si los movimientos del verano han sido suficientes para devolver a los Lakers a la lucha por el título o si las carencias defensivas vuelven a convertirse en su principal obstáculo.