Ndiaye regresa al Real Madrid por la crisis de lesiones
Real Madrid activa la repesca del ala-pívot Eli Ndiaye, cedido en el Joventut, para reforzar una plantilla diezmada por lesiones en la pintura. La operación se acelera tras la baja de Jantunen y la lesión de Deck, que lo apartará cuatro meses.
Eli Ndiaye regresa a Real Madrid antes de lo previsto. El club blanco ha ejecutado la opción de repesca que contemplaba su cesión al Asisa Joventut, y el ala-pívot volverá a la disciplina merengue para fortalecer una rotación interior severamente castigada por las dolencias. La decisión se precipitó en los últimos días: después de la victoria ante el Burgos el pasado domingo, el técnico Pedro Martínez reconoció públicamente que le gustaría explorar "si existe la posibilidad" de recuperarlo, aunque matizó que la determinación no dependía de su criterio.
Una enfermería que obliga a actuar
La urgencia sanitaria explica el movimiento. Mikael Jantunen sufre una rotura completa de la fascia plantar del pie izquierdo, una lesión que lo apartará de las canchas por tiempo indefinido. Gaby Deck, por su parte, está fuera de combate entre tres y cuatro meses tras una lesión de hombro que requiere tratamiento conservador. Usman Garuba no disputa un partido desde la Final Four de mayo, prolongando su ausencia. En las posiciones exteriores, la situación tampoco es boyante: Theo Maledon arrastra un esguince de rodilla y Nick Smith Jr. también se encuentra en la enfermería.
Con la doble competición en marcha—Liga Endesa y EuroLeague—, Pedro Martínez precisaba con urgencia de un efectivo adicional en la rotación de interiores. Ndiaye, que realizó la pretemporada con el equipo hace meses, se presenta como la solución más inmediata y operativa. Su incorporación no solo suma experiencia y minutos de calidad, sino que su condición de jugador de formación le permite entrar en las convocatorias de la Liga Endesa sin consumir cupos, un detalle administrativo que facilita la distribución de carga en una plantilla exhausta.
De la cantera al sueño NBA truncado
La trayectoria de Ndiaye ha experimentado múltiples giros en poco tiempo. Llegó a la cantera merengue con apenas 13 años, se formó en las instalaciones de Valdebebas y debutó en la EuroLeague en 2021. En el primer equipo acumuló títulos relevantes: una EuroLeague, tres ligas nacionales y una Copa del Rey. Su evolución fue gradual pero constante, ganando minutos de forma progresiva hasta convertirse en titular en 19 encuentros europeos durante la temporada 2024-25.
En el verano de 2025, Ndiaye se marchó a Estados Unidos con un contrato dual con los Atlanta Hawks. Sin embargo, la experiencia norteamericana se torció antes de comenzar. Una rotura del labrum del hombro lo obligó a someterse a cirugía antes de debutar en la NBA. Su paso por la G League con los College Park Skyhawks fue breve y sin protagonismo, y fue cortado el último día de 2025. Este pasado verano, Valencia Basket le presentó una propuesta, pero Real Madrid igualó la oferta mediante su derecho de tanteo, firmándolo con un contrato de dos años. Con la pintura saturada de efectivos, el club decidió cederlo al Joventut para que acumulara minutos de competición.
Un inicio prometedor en Badalona
En el Joventut encontró el contexto ideal para desarrollarse. Ganó la Supercopa Endesa en el Olímpic de Badalona y se consolidó en la rotación de la Penya. Sus números reflejan regularidad: 73,7% en tiros de dos, un porcentaje que evidencia su efectividad en la zona. Su mejor actuación llegó ante el Barça, cuando anotó 17 puntos con 20 de valoración, demostrando capacidad para competir en encuentros de envergadura. Promediaba 8 puntos en la Liga Endesa, contribuyendo de manera equilibrada a los planes ofensivos del equipo catalán.
El impacto en el Joventut y el regreso blanco
Su marcha deja al Asisa Joventut en una situación delicada. El equipo de Badalona registra un balance de 2-4 tras caer derrotado ante el Surne Bilbao, y la pérdida de Ndiaye supone quedarse sin uno de sus interiores en un momento de inestabilidad competitiva. Para el Real Madrid, sin embargo, la repesca representa un alivio inmediato. Ndiaye conoce la estructura del club, ha compartido vestuario con sus compañeros y posee experiencia en competiciones europeas de máximo nivel.
La operación cierra un ciclo que comenzó con incertidumbre. Ndiaye partió hacia la NBA con ilusión, se topó con una lesión que truncó sus planes, regresó a España mediante un tanteo y ahora vuelve al lugar donde se formó. Real Madrid recupera a un activo que, aunque joven, trae consigo rodaje competitivo y conocimiento de los sistemas tácticos del equipo. En una temporada donde las lesiones amenazan la estabilidad, la repesca de Ndiaye representa una válvula de escape para Pedro Martínez, quien ahora dispone de mayor flexibilidad en la rotación interior para gestionar una campaña de exigencias máximas.