Mike Scott, jugador de Atlanta Hawks, se enfrenta a una pena de hasta 25 años de cárcel por dos delitos graves por posesión de drogas.
El ala-pívot fue detenido el pasado 30 de junio junto a su hermano pequeño Antonn después de un control rutinario de tráfico en Homer, Georgia. La Policía encontró 35.2 gramos de marihuana y 10.9 gramos de MDMA en la guantera del coche de Scott.
A pesar de que las primeras miradas recayeron sobre Antonn para evitar un escándalo mayúsculo, finalmente Mike reconoció que las drogas eran de su propiedad, por lo que tendrá que enfrentarse a la susodicha pena máxima.
En el momento de la detención, los Hawks emitieron un comunicado afirmando que estaban al tanto de la situación aunque la franquicia todavía no ha tomado ninguna medida al respecto. Scott está bajo contrato con el equipo hasta el 30 de junio de 2017, siendo su último año, a razón de 3.3 millones de dólares, no garantizado.